La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) manifestó hoy su preocupación por las muertes violentas de tres personas privadas de libertad en Guatemala.

Las muertes tuvieron lugar en el Centro Preventivo para Hombres y en el Centro Juvenil de Detención Provisional (Cejudep) o "Gaviotas", el último de los cuales cuenta con medidas cautelares otorgadas por la CIDH en junio de 2017.

“La Comisión Interamericana urge al Estado a investigar y esclarecer las circunstancias en que ocurrieron estos hechos, y a identificar y sancionar a los responsables”, indicó.

La CIDH hizo notar que, de acuerdo con información de público conocimiento, el 6 de diciembre de 2017, fueron encontrados tres cuerpos de personas privadas de libertad, quienes habrían fallecido por asfixia.

Dos de ellas, Jonathan Daniel Rivera Díaz y Edgar Porón Pérez, se encontraban en el sector 11 del Centro Preventivo para Hombres de la zona 18. Asimismo, Alexander Avalos Escalante, de 19 años de edad, habría perdido la vida en el Centro Juvenil “Gaviotas”.

De acuerdo con declaraciones a la prensa del portavoz del sistema penitenciario y representantes de la Secretaría de Bienestar Social (SBS), el Ministerio Público estaría investigando las causas de la muerte de los tres internos.

La CIDH dijo haber recibido información sobre la persistencia de altos niveles de violencia en los centros de detención, derivados de conflictos entre grupos de reos contrarios entre sí, y de la falta de control efectivo de las autoridades al interior de los centros de reclusión.

En particular, la CIDH advirtió que desde 2015 se ha presentado un incremento de muertes violentas en los centros de detención.

Según la información recibida por la Comisión, entre 2010 y 2014 se registraron 23 muertes violentas en todo el período, mientras que en 2015 se registraron 59 y en 2016 fueron 57.

La CIDH recordó que ha manifestado en repetidas oportunidades su preocupación por las precarias condiciones en los centros de privación de libertad para adolescentes, entre ellas la situación de hacinamiento, insalubridad, violencia, inseguridad, motines y fugas, entre otras.

El Centro Juvenil “las Gaviotas” dispone de medidas cautelares de la CIDH, otorgadas el 12 de junio del 2017, las cuales están destinadas a proteger la vida y la integridad personal de los internos en este centro.

“La Comisión observa con gran preocupación que en el transcurso del año se han dado en este mismo centro motines, fugas y actos de violencia con resultado de muerte, como los ocurridos en el mes de abril y julio del presente año, a los cuales se les suma el trágico evento del 6 de diciembre”, apuntó.