La diputada federal Angélica Reyes Ávila urgió a impulsar medidas para redistribuir el alimento sobrante que aún se encuentra en estado comestible para que sea aprovechado por quienes se encuentran en condiciones vulnerables.

La integrante de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables de la Cámara de Diputados señaló que el desperdicio alimentario representa grandes pérdidas económicas y daños graves al ambiente, así como a los recursos naturales de los que dispone la sociedad para nutrirse.

La legisladora de la bancada del Partido Nueva Alianza destacó que en México se pierden o derrochan cerca de 20 millones de toneladas de alimentos anualmente, según cifras de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).

En un comunicado, comentó que de resolverse esta problemática, como lo revelan datos de la política gubernamental Cruzada Nacional Sin Hambre, por cada 10 millones de toneladas de alimentos desperdiciados se podría alimentar a cerca de siete millones de mexicanos.

Explicó que a pesar de que existen otros programas federales enfocados a reducir esta situación, como las estrategias que implementa la Secretaria de Desarrollo Social (Sedesol), el desperdicio ocurre durante la distribución y consumo de alimentos, en tanto que las pérdidas se originan durante la producción, poscosecha, almacenamiento y transporte.

"En Nueva Alianza estamos a favor de abordar esta problemática para acabar con el hambre en nuestro país. Debemos buscar una solución estructural y permanente que involucre la participación y la unión de esfuerzos de los tres órdenes de gobierno, la sociedad civil, la iniciativa privada, las instituciones educativas y la ciudadanía en general", aseveró.