El gobierno argentino descartó hoy un escenario de incertidumbre económica para 2018 a pesar de la devaluación de los últimos días, el endeudamiento récord, el déficit fiscal y comercial y el apurado ajuste de metas de inflación.

El jefe de Gabinete de Argentina, Marcos Peña, trató de tranquilizar el panorama después de la sorpresiva conferencia de prensa que el gabinete económico ofreció la víspera para modificar expectativas con respecto al próximo año.

“Tenemos la absoluta certeza de que la Argentina el año que viene va a crecer”, dijo el hombre de mayor confianza del presidente Mauricio Macri.

Agregó que "no es razonable plantear la existencia de un clima de intranquilidad porque tenemos una economía que está creciendo… hay un crecimiento sustentable y sólido".

Peña presumió que "estamos logrando bajar impuestos, está bajando la inflación y lo que hicimos ayer fue recalibrar las metas inflacionarias”, además de que negó que el alza persistente del dólar sea una devaluación, ya que sólo responde a “la fluctuación de un tipo de cambio flotante”.

El gobierno prevé un crecimiento económico del 3.5 por ciento para 2018, pero organizaciones como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) lo reducen a 2.9 por ciento.

A pesar de las declaraciones del funcionario, una de las preocupaciones centrales del gobierno es el déficit fiscal que este año alcanzó los 155 mil 196 millones de pesos (más de ocho mil millones de dólares) y representa un 4.7 por ciento del Producto Interno Bruto.

Esta semana, otro motivo de alerta fue el déficit comercial que este año alcanzó un récord de siete mil 736 millones de dólares, el nivel más alto de su historia, y que se explica por el drástico aumento de las importaciones.

Por otra parte, en las últimas dos semanas el dólar se devaluó 10 por ciento y la víspera, después de la conferencia de prensa del gabinete económico, rozó los 20 pesos, un precio récord.

Una de las principales promesas de Macri al asumir el gobierno fue la de bajar la inflación a un dígito, meta que no ha podido cumplir y que ahora tuvo que volver a modificar.

De hecho, uno de los anuncios más importantes del gabinete económico fue que no se podría cumplir con la inflación anual de 10 por ciento que preveía en el Presupuesto 2018, por lo que tuvo que elevar la expectativa a un 15 por ciento.

Un indicador que el gobierno desestima pero que provoca alarma en parte de la población, es la política de endeudamiento que ya elevó hasta los 350 mil millones de dólares la deuda argentina.