La presidenta del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, Carmen Lúcia, suspendió hoy una parte del decreto de indulto navideño firmado el viernes pasado por el mandatario Michel Temer, al considerar inconstitucional que incluyera a reos de corrupción y lavado de dinero.

"El indulto no es ni puede ser instrumento de impunidad. Es una providencia de garantías, en un sistema constitucional y legal en que la ejecución de la pena definida a los condenados sea la regla", indicó, y subrayó que se trata de "situaciones específicas, excepcionales y que no anulen el proceso penal".

Abundó que "el indulto no es un premio al criminal, ni tolerancia al crimen. Ni puede ser un acto de benevolencia o complacencia con el delito, sino un perdón", y estimó que de otra manera, el indulto se convierte en "indolencia con el crimen e insensibilidad con la sociedad".

La decisión de Lúcia, adoptada a pedido de la procuradora general de la República, Raquel Dodge, quien cuestionó la legalidad del decreto presidencial, suspendió los artículos 8, 10 y 11, y partes de los artículos 1 y 2, del documento suscrito por Temer.

Lúcia indicó que el decreto del mandatario es inconstitucional además por desviarse de su finalidad, al invadir las competencias de los poderes Judicial y Legislativo, lo que afecta el principio constitucional de separación de los poderes.

Dodge sostuvo que el mandatario incurrió en un acto inconstitucional, al aplicar con laxitud las reglas del indulto para poder incluir a varios reos condenados por delitos de corrupción, entre ellos algunos condenados en el marco de la operación Lava Jato, que ha afectado a decenas de políticos y empresarios.