La placa o pulsera del Sistema de Alerta Social (SAS) que el Gobierno de la Ciudad de México entregará por ley a los habitantes de la urbe garantizará el derecho a la seguridad ciudadana, principalmente a la población vulnerable, como establece la Constitución capitalina.

Con la Ley del Sistema de Alerta Social, aprobada hace unos días en la Asamblea Legislativa, se atiende el contenido de los Artículos 14 y 16 de la normatividad local.

En ellos se determina que toda persona tiene derecho a vivir en un entorno seguro y a la protección civil; y las autoridades, la obligación de adoptar medidas de prevención y mitigación para garantizarlas, así como reducir la vulnerabilidad ante eventos derivados de fenómenos naturales y por la actividad humana.

La pulsera o placa SAS contiene un número de identificación para eficientar la atención y localización de personas en casos de emergencia o extravío, mediante una llamada al Servicio Público de Localización Telefónica (Locatel) o al Consejo Ciudadano.

La acción institucional, que se puso en marcha a través de la Secretaría de Desarrollo Social capitalina desde 2016, ha contribuido a ofrecer atención oportuna a personas mayores, con discapacidad, niñas y niños.

Actualmente se cuenta con un registro de más de 215 mil habitantes y al elevarse a rango de ley beneficiará a todos los capitalinos.

La aplicación de la ley corresponde al titular de la Jefatura de Gobierno, a través de la Secretaría de Desarrollo Social y su Subsecretaría de Participación Ciudadana, en coordinación con la Secretaría de Seguridad y la Procuraduría General de Justicia capitalinas, entre otras instituciones.

Actualmente, Locatel y el Consejo Ciudadano tienen acceso a la base única de registros de los usuarios del SAS, donde además de datos personales se incluye información sobre el estado de salud, padecimientos, alergias y otros elementos que coadyuven al fortalecimiento de la atención en situaciones de vulnerabilidad.