El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia consideró hoy que carecen de fundamento las recientes acusaciones de terrorismo del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, contra el líder sirio, Bashar al Assad.

"Las evaluaciones de este tipo no tienen ninguna base legal. Tales declaraciones son infundadas", declaró la portavoz de la cancillería rusa Maria Zakharova, sobre las acusaciones emitidas la víspera por Erdogan sobre el mandatario sirio.

Durante una visita oficial a Túnez, el presidente de Turquía afirmó el miércoles en una conferencia de prensa con su homólogo tunecino Beji Caid Essebsi, que los esfuerzos de paz en Siria son imposibles mientras que el “terrorista” de al Assad siga al frente de Damasco.

“Al Assad es en realidad un terrorista involucrado en el terrorismo de Estado", subrayó Erdogan, tras acusar al mandatario sirio de supuestamente haber matado a alrededor de un millón de ciudadanos sirios por el conflicto armado.

Sin embargo, la portavoz de la cancillería rusa afirmó este jueves en su habitual conferencia de prensa semanal que las acusaciones de Erdogan no tienen fundamento alguno y advirtió que dichas declaraciones podrían traer graves consecuencias.

Zakharova consideró que Erdogan estaba engañando a la opinión pública en Turquía al afirmar que al Assad no debería permanecer en el poder, según un reporte de la agencia de noticias rusa Sputnik.

“La política de Ankara ‘causa consecuencias catastróficas’ para ambos países. El presidente sirio ha negado repetidamente todas las acusaciones de ataques contra civiles”, subrayó la portavoz de la cancillería rusa.

Si bien, tanto Rusia como Turquía son los garantes del alto el fuego sirio y los intermediarios de las conversaciones de paz de Astana, sus posiciones sobre el papel de al Assad en el futuro de la República Árabe han diferido desde el comienzo de la guerra civil en 2011.

Mientras que Moscú ha insistido repetidamente en que Assad es un presidente legítimo, y ha subrayado que los propios sirios deben decidir su futuro, Ankara considera que el presidente sirio debería dejar su puesto.

Una postura similar a la rusa la expresó de manera reciente el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Sigmar Gabriel, quien dijo que el futuro del presidente de Siria y su gobierno solo podría resolverse mediante conversaciones.