El Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM), institución que promueve el desarrollo integral de niños y jóvenes a través de la música, concluye el 2017 con proyectos consolidados de años anteriores, los cuales se reflejan, en su mayoría, en conciertos.

La Secretaría de Cultura federal, institución responsable del SNFM, informó en un comunicado que este año también fue una oportunidad para descubrir lo que falta por hacer, desde las perspectivas académica, artística y administrativa.

Eduardo García Barrios, director del SNFM, detalló que el énfasis de los trabajos radica en los procesos, en el acontecer diario de los proyectos y programas del sistema.

“Nuestro enfoque en este momento es ver cómo logramos crear cimientos, darles más base para que entonces las propias comunidades de maestros, alumnos y padres de familia de diferentes regiones puedan continuar el trabajo en la siguiente administración”, explicó.

Sobre los proyectos consolidados, consideró que las academias instrumentales son un ejemplo de ello, ya que hay un trabajo conjunto entre los maestros, quienes evalúan y reflexionan los caminos y estrategias abordadas.

Refirió que no sólo se trata de tocar bien la música, sino que también es importante los resultados humanos y de crecimiento; para ello, con un modelo de educación musical comunitaria e incluyente, a través de Coros en Movimiento, Orquestas Sinfónicas y Bandas y de Agrupaciones Tradicionales, buscan crear relaciones con ese perfil entre las niñas, niños y jóvenes.

Otro de los sectores asentados fue el administrativo, que permite vislumbrar lo que se puede y no hacer, al aprovechar los recursos otorgados para lograr el mayor impacto desde dentro y hacia fuera de los programas.

Al apuntar que se han creado cimientos fuertes durante los últimos cuatro años, señaló que los programas fundamentales "son por una parte la unidad de grupos artísticos, que es la Orquesta Escuela Carlos Chávez, el Ensamble Escénico Vocal, la Orquesta Sinfónica Infantil de México", destacó.

Como un espacio de formación profesional definió a la Orquesta Escuela Carlos Chávez, que a través la Licenciatura Instrumentista y un modelo de orquesta-escuela se prepara a jóvenes como músicos consientes, quienes tocan en conciertos y buscan respuesta a la pregunta “para qué estoy tocando”.

Igualmente, en este año se presentaron 76 audiciones de cantantes para ser parte del Ensamble Escénico Vocal, triplicando las 27 solicitadas el año pasado.

Por su parte, la Orquesta Sinfónica Infantil de México (OSIM) realizó su Vigésimo Sexta Gira Nacional, donde 122 niños, niñas y jóvenes de entre 10 y 17 años ofrecieron seis conciertos en diversos estados del área metropolitana y el estado de Guanajuato.

El año que termina también fue espacio para la creación de la Orquesta y Coro de Música Tradicional Mexicana, fundada en conjunto con la Secretaría de Educación Pública, y que ahora es considerada la más grande del país.

Cuenta con 229 integrantes provenientes de 15 comunidades distribuidas en 11 entidades federativas, quienes ofrecieron cinco conciertos en noviembre pasado, a través de 118 instrumentistas, 99 integrantes del coro, nueve maestros de música, tres músicos tradicionales y 30 padres de familia y docentes del Sistema Educativo Nacional.

Sobre la agrupación, García Barros concluyó: “tengo todo el deseo para la continuidad de Orquesta y Coro de Música Tradicional Mexicana, para poder llevarla a un nuevo nivel”.

El Sistema Nacional de Fomento Musical completa sus programas con Voces en Movimiento, Movimiento Nacional de Agrupaciones Musicales Comunitarias, así como el Encuentro Nacional de Planificación Estratégica para la Educación Musical Comunitaria.