Considerado uno de los novelistas más sobresalientes en España durante el siglo XX por la riqueza de obras como “El árbol de la ciencia” y “Las tragedias grotescas”, que se caracterizan por la estructura poco ordenada y tono ofensivo, el escritor español Pío Baroja es recordado a 145 años de su nacimiento.

Pío Baroja y Nessis nació el 28 de diciembre de 1872 en San Sebastián, España, hijo del ingeniero en minas, Serafín Baroja, y el tercero de cuatro hermanos que crecieron en el seno de una familia acomodada.

Cuando tenía seis años de edad se trasladó con su familia a Madrid, donde el futuro escritor cursó el bachillerato, y al año siguiente comenzó sus estudios en medicina, los cuales concluyó en Pamplona al mudarse a dicho lugar.

La pasión por el arte fue una de las características en su familia, ya que su hermano Ricardo, quien era mayor que él, fue un pintor y escritor con poco reconocimiento, de acuerdo con el portal “www.biografíasyvidas.com”.

Durante un año se desempeñó como médico rural en la localidad de Cestona y se apoyó que de estás vivencias para escribir su libro “Vidas sombrías”, en la que recopiló una serie de cuentos basados en la situación que vivió en Cestona, que narraban la tristeza, el miedo y el enojo que pasó.

Poco después regresó a Madrid para administrar la panadería de su tía, pero el negocio sufrió conflictos y tuvo que traspasar el local. Baroja penetró cada vez más en el mundo de las letras y se dedicó por completo a escribir artículos, cuentos y otras novelas.

En 1899 viajó a París, donde se relacionó con autores como Oscar Wilde, Élisée Reclus, los hermanos Manuel y Antonio Machado, entre otros. Durante esta época escribió para distintos periódicos, y en 1903 viajó a Tanger, como corresponsal de guerra por parte de diario “El Globo”, ya que en dicho lugar ocurrió la primera crisis marroquí.

El escritor no estaba de acuerdo con ningún movimiento en particular, como lo expresó él mismo "Yo he sido siempre un liberal radical, individualista y anarquista. Primero, enemigo de la Iglesia; después, enemigo del Estado”.

Durante la guerra civil española fue capturado y encarcelado bajo amenaza de fusilamiento, por ser enemigo de la tradición, aunque fue liberado al día siguiente.

Incursionó en el mundo de la política, ya que ejerció un puesto de concejal en Madrid y más tarde fue diputado por Fraga. Esta etapa no fue propiciada por gusto o interés, sino que fueron algunas circunstancias fortuitas las que lo llevaron a probar suerte, aunque no tuvo mucho éxito.

Posterior a este intento, Baroja se dedicó a viajar, actividad que se tornó en su segunda pasión luego de las letras. Recorrió España en compañía de sus hermanos Carmen y Ricardo, así como con otros amigos como Ramiro de Maeztu, José Augusto Trinidad Martínez Ruiz "Azorín" y José Ortega y Gasset.

Llegó a ser uno de los escritores con mayor conocimiento sobre su país natal, cosa que se ve reflejada en sus novelas. También disfrutó de los viajes realizados a Francia, Inglaterra, Italia, Suiza, Alemania, Bélgica, Noruega, Holanda y Jutlandia, que emprendió para escapar de la guerra civil española.

Fuera de este periodo, siempre tuvo su residencia en la capital ibérica, en donde consagró su vida a escribir. Sus obras aparecieron de manera periódica y constante, cosa que aumentó su fama, hasta que se posicionó como una de las principales figuras de su nación.

"Inventos y mixtificación de Silvestre Paradox", "Camino de perfección", "El mayorazgo de Labraz", "La lucha por la vida", "Zalacaín el Aventurero", "Las inquietudes de Shanti Andía" y "Las memorias de un hombre de acción", son algunas de las mejores novelas, en las que se pueden encontrar algunos datos autobiográficos.

El realismo presente en sus obras está basado en autores como Honorato de Balzac, Henri Marie Beyle "Stendhal", León Tolstoi, Fiodor Dostoievski, Francisco de Quevedo, Mateo Alemán y Charles Dickens, quienes fueron sus escritores predilectos, así como los principios de Friedrich Nietzsche, François-Marie Arouet "Voltaire" y Michel de Montaigne.

Es por ello que el trasfondo de sus libros tiende al pesimismo, que contrasta con la descripción detallada que hace de paisajes y escenas amorosos, entusiastas y alegres.

Sus obras están marcadas por un estilo, que combina la simplicidad del lenguaje marcado por palabras locales, sus temáticas realistas y la psicología de sus personajes, él mismo dijo haberlas obtenido de sus gustos literarios, en donde destaca el ruso Fiódor Dostoievski.

Pío Baroja murió en Madrid el 30 de octubre de 1956, a causa de una enfermedad arterial. Sus restos fueron sepultados en el Cementerio Civil de la capital española.