Entre 2010 y 2015 se logró reducir la carencia alimenticia en 284 de los 399 municipios que formaron parte de la primera fase de la Cruzada Nacional contra el Hambre, es decir, en siete de cada 10, de acuerdo con aregional.

La empresa de consultoría refirió que en números absolutos, el número de personas con carencia alimentaria se redujo en un total de 2.2 millones de personas en todo el país, de los cuales, 1.1 millones fueron personas pertenecientes a estos municipios.

Señaló que el acceso a la alimentación en los municipios se mide en forma quinquenal, y los resultados en esta materia se utilizan para definir la población objetivo de distintos programas y estrategias, como es el caso de la Cruzada Nacional Contra el Hambre.

Recordó que durante 2013 entró en vigor esta Cruzada, que es una estrategia de inclusión y bienestar social, cuyo propósito es conjuntar esfuerzos y recursos de la Federación, las entidades federativas y los municipios, dando prioridad dentro del empadronamiento a diferentes programas sociales, a la población de los municipios más pobres y con mayor carencia alimentaria.

Durante su implementación, el número de municipios incluidos ha ido en aumento y los programas que participan en la estrategia se han ido modificando, precisó la firma en un análisis.

Sin embargo, considerando que desde la entrada en vigor de esta estrategia y hasta el levantamiento del Módulo de Condiciones Socioeconómicas 2015 llevaba menos de dos años funcionando, aregional analizó solo las variaciones registradas en los primeros municipios que fueron parte de la fase inicial de “SinHambre”.

De acuerdo con el Decreto por el que se Establece el Sistema Cruzada Nacional Contra el Hambre (SinHambre), publicado durante enero de 2013, los municipios incluidos en esta primera fase eran 400.

Sin embargo, Santa María Chimalapa en Oaxaca es uno de estos municipios y en 2015 no fue posible obtener información estadísticamente significativa en este ayuntamiento, por lo cual sólo se compara la información de 399 municipios.

Así, entre 2010 y 2015, se logró reducir la carencia alimenticia en 284 de estos 399 municipios, es decir, en siete de cada 10, informó aregional.

Destacó que en 2010, el 25.4 por ciento de la población de los 399 municipios seleccionados no gozaron de una alimentación suficiente y adecuada, pero en 2015 se logró reducir esta incidencia a 22.0 por ciento, es decir, en 3.4 puntos porcentuales.

Al considerar a la población dentro de esos 399 municipios que padecían esta carencia en 2010 y aquellos que se encontraron bajo esta condición de vulnerabilidad en 2015, se observó que en Tamaulipas aumentó la incidencia en 7.4 puntos porcentuales.

Esto, ya que los tres municipios seleccionados (Altamira, Matamoros y Reynosa) no lograron aumentar su acceso a la alimentación, además de que en Tabasco y Morelos el incremento fue superior a 6.0 puntos porcentuales.

En contraste, en Nayarit, donde sólo uno de sus municipios (Del Nayar) formó parte de SinHambre, se logró reducir la incidencia de 85.4 a 38.7 por ciento.

También en Zacatecas, donde Fresnillo y Pinos formaron parte de la estrategia, los dos municipios redujeron su carencia alimentaria, por lo cual se observó que en 2010 la población añadida con experiencias de hambre moderadas y severas representó el 36.0 por ciento de los habitantes de estos dos municipios, mientras que en 2015 sólo fue de 22.5 por ciento.

Asimismo, en los municipios seleccionados de San Luis Potosí, Estado de México, y Baja California Sur, la mejora fue de más de 10.0 puntos porcentuales.

Destaca positivamente que todos los municipios que formaron parte de la fase inicial de SinHambre de los estados de Colima, Jalisco, Baja California Sur, San Luis Potosí, Zacatecas y Nayarit, lograron reducir su carencia alimenticia.

Asimismo, en el caso de Oaxaca, Puebla, Guerrero, Chiapas y la Ciudad de México, al menos siete de cada 10 de los municipios de la estrategia también presentaron mejoras, mencionó la empresa de consultoría.

En números absolutos, resaltó, el número de personas con carencia alimentaria en 2010 en los 399 municipios de la estrategia fue de 14.9 millones de personas, mientras que en 2015 el total fue de 13.8 millones, lo cual implica una mejora de 1.1 millones de personas en estos municipios.

Aregional precisó que si bien tres de cada 10 municipios no han logrado avances para abatir la carencia alimentaria y experiencia de hambre de su población, la mayoría logró avanzar en el combate a esta carencia entre 2010 y 2015.

Es así que, en este periodo, no sólo se redujo la incidencia de las experiencias de hambre, sino que, en números absolutos, también se logró disminuir el total de habitantes en condición de carencia alimentaria en 2.2 millones de personas.

Específicamente, en los municipios de la fase inicial del Programa SinHambre, se observó que el balance es positivo, de tal forma que 284 de estos 399 municipios ya habían logrado mejoras en menos de dos años dentro de la estrategia, anotó.

Consideró que en el caso de los municipios que no han presentado mejora, es importante identificar cuáles son los programas y estrategias que deben implementarse en forma prioritaria para lograr que los grupos más vulnerables puedan acceder a este derecho básico.

Esto, reconociendo que la privación de alimentos es producto de un entorno socioeconómico complejo que involucra no sólo instrumentos de política pública en materia de alimentación, sino también de salud, servicios en general e ingresos, abundó.