El gobierno de Ucrania y los separatistas pro-rusos realizaron hoy un intercambio de prisioneros de guerra sin precedentes, desde el estallido del conflicto armado en 2014, que será clave para la implementación de los acuerdos de Minsk.

El canje, el más grande y primero en 14 meses, se concretó esta tarde en la zona controlada por Kiev de la región de Donetsk, bajo la mediación de la Iglesia Ortodoxa rusa, luego de largas negociaciones entre el presidente ruso Vladimir Putin, y su homólogo de Ucrania, Petro Poroshenko.

En total, los separatistas entregaron al gobierno de Ucrania 74 soldados ucranianos que se encontraban en manos de las autoproclamadas repúblicas Lugansk y la de Donetsk, a cambio de 306 separatistas en poder de las autoridades ucranianas.

Las regiones ucranianas de Donetsk y Luhansk están sumidas en un conflicto armados desde marzo de 2014, cuando los separatistas declararon su independencia de Kiev , poco después de la controvertida anexión de Rusia de la región ucraniana de Crimea.

El presidente Poroshenko confirmó esta tarde en un mensaje a través de Facebook la entrega de los 74 rehenes ucranianos, según reporte de la agencia de noticias Interfax Ukraine.

"Los 74 rehenes ucranianos ya están en casa, en el territorio controlado por nuestro ejército", escribió el mandatario, quien se reunió la víspera con familiares de los militares retenidos, a quien les agradeció por su fe en el estado ucraniano,

El servicio de prensa del presidente, informó este miércoles que durante la reunión del presidente con familias de rehenes, Poroshenko dijo que “nada es más importante que devolver a nuestra gente a casa".

El Jefe de Estado dijo que el trabajo para la liberación continuó durante los últimos días para que se apliquen todos los mecanismos legales necesarios e hizo hincapié en que el intercambio era posible debido a los acuerdos de Minsk, que claramente contemplan ese procedimiento.

Los acuerdos de Minsk, que nunca se han implementado por completo, fueron negociados a principios de 2015 por la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Francois Hollande, en conversaciones en las que participaron representantes de Rusia y Ucrania.

El protocolo de paz exigía un cese al fuego y la retirada de armas pesadas del este de Ucrania, así como la liberación e intercambio de todos los rehenes y prisioneros ilegales, el diálogo sobre las nuevas elecciones locales y la seguridad de la frontera oriental de Ucrania con Rusia.

El intercambio de prisioneros fue celebrado por la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), que lo calificó como un gesto profundamente humanitario, con motivo de las festividades de Navidad y Año Nuevo.

"Exhorto a las partes a que brinden condiciones de dignidad y respeto para cada una de las personas que se intercambiarán", destacó en un comunicado la OSCE, que monitorea la situación en Ucrania desde el inicio del conflicto armado en 2014.