El secretario de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados, Javier Pinto Torres, urgió a instrumentar esquemas que mitiguen los impactos negativos del cambio climático en los cultivos agrícolas.

Señaló que el aumento de plagas, sequías o lluvias extremas causan un gran daño a las cosechas e imposibilidad de su labranza, lo que impacta en la economía de los trabajadores del campo, pues e trata de su principal fuente de ingresos.

De acuerdo con un informe de la Secretaria de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), en lo que va del año las lluvias torrenciales afectaron 142 mil hectáreas de cultivos de maíz, frijol, arroz, chile, así como 255 infraestructuras del sector agropecuario.

El diputado de la bancada de Nueva Alianza señaló que al vigorizar programas de investigación enfocados a que las variedades de vegetales y animales sean resistentes al estrés hídrico y térmico, sería una forma de combatir el problema, aunque no la solución.

“Los efectos del cambio climático dificultan el crecimiento de los sectores rurales como es el agrícola, ganadero y pesquero, pues su productividad se ve afectada seriamente, lo que retrasa el combate a la pobreza y nuestro acceso a una alimentación equilibrada”, indicó en un comunicado.

Según el reporte titulado “El impacto de los desastres en la agricultura y la seguridad alimentaria“, de la Organización de las Nacionales Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estos fenómenos han ocasionado daños por más de 550 millones de dólares y afectaciones a cerca de dos mil millones de personas en 2017 a países en vías de desarrollo.