El banco central español, el Banco de España, advirtió hoy que la crisis independentista que vivió Cataluña en los últimos meses perjudicó al crecimiento a finales de año de la economía de la comunidad autónoma española.

En un reporte publicado hoy, el banco advirtió que el proceso independentista catalán afectó negativamente en particular al empleo así como a los sectores del turismo, el comercio y la vivienda, aunque no dio cifras sobre el efecto del proceso independentista en el Producto Interno Bruto de Cataluña ni del resto de España.

El organismo bancario señaló no obstante que los escasos indicadores existentes ya muestran que la crisis en Cataluña provocó efectos adversos derivados del aumento de la incertidumbre derivada de la situación política inestable que vivió la región desde el referéndum independentista de principios de octubre.

Los primeros datos muestran afectaciones en el gasto privado interno y en el turismo extranjero, "lo que podría llevar a esta comunidad autónoma a registrar un ritmo de avance de la actividad inferior, en el tramo final del año, al del conjunto de la economía española", consideró el Banco de España.

De acuerdo a la institución supervisora de lo agentes económicos españoles, la economía catalana tuvo un mayor dinamismo en los trimestres anteriores al último del año, cuando se consumó la crisis independentista.

La entidad bancaria precisó que la bajada de la tensión en Cataluña en los meses de noviembre y diciembre podría haber reducido el impacto negativo en la economía de Cataluña y del resto de España pero que su efecto final dependerá de la evolución de la crisis.

"La incidencia final de este elemento de riesgo sobre el conjunto de la economía española en el cuarto trimestre dependerá de la magnitud y de la persistencia que este acabe teniendo", comentaron los autores del último reporte de este año sobre la coyuntura económica de España publicado este miércoles por el banco.

De acuerdo a la entidad, si la tensión en Cataluña desciende, esa nueva situación "podría conducir a un escenario de mayor crecimiento del producto que el considerado en las proyecciones recientemente publicadas".

Por el contrario, "un hipotético rebrote de las tensiones en los próximos meses podría llevar a un impacto más pronunciado sobre las decisiones de consumo e inversión de los agentes", advirtieron los autores del informe.

Según los cálculos del Banco de España, pese a la crisis catalana, el crecimiento de la economía española en el cuarto trimestre de este año fue del 0.8 por ciento, el mismo porcentaje de crecimiento que en el anterior tercer trimestre.