Luego de las fuestas de Nochebuena y Navidad, los capitalinos salieron este día para visitar las diferentes exposiciones que estos días de asueto pueden visitarse en diferentes museos de la zona del Centro Histórico, en esta ciudad.

El Museo del Templo Mayor, el Museo Nacional de Arte (Munal), el Antiguo Palacio del Arzobispado, el Nacional de las Culturas y el del Palacio de Bellas Artes, son algunos de los espacios que presentan buena afluencia, incluso se aprecian largas filas como en el caso del ubicado en el recinto de mármol.

Sobre la explanada del Palacio de Bellas Artes se aprecian largas filas para ingresar al recinto que alberga la muestra "Rojo mexicano. La grana cochinilla en el arte”, integrada por 49 piezas procedentes de 16 colecciones nacionales y 21 piezas de 11 acervos internacionales.

Su objetivo es resaltar la importancia de este producto milenario que traspasó las fronteras, así como sus aplicaciones en la actualidad.

Personas de diferentes edades soportan los fuertes rayos del sol mientras pasan por las taquillas e ingresan al recinto, donde hay quienes no se pierden la oportunidad de tomarse la famosa "selfie" con la monumental escultura de Jorge Marín titulada “El ruido generado por el choque de los cuerpos”, que se presenta a unos pasos de la entrada del recinto.

Con una menor afluencia, pero también nutrida, el Museo Nacional de Arte, en la Plaza Manuel Tolsá, es otro de los preferidos por los visitantes, que no hacen fila en la entrada pero atiborran el vestíbulo para comprar su boleto.

En sus salas, los visitantes, muchos de ellos extranjeros, disfrutan de la exposición “Discursos de la piel”, donde se muestran las contribuciones que Felipe Santiago Gutiérrez (1824-1904)”, realizó al desarrollo de la pintura decimonónica en México, al haber sido un agente de cambio estilístico entre el romanticismo y el realismo.

Otra de las exposiciones temporales que se aprecian es “La merienda del señor Verde”, misma que invita al público a adentrarse en el mundo monocromático del señor Verde, quien junto con cinco de sus invitados (los señores Amarillo, Púrpura, Azul, Pardo y Negro) descubrirá un universo multicolor donde la merienda estará servida.

El Museo del Estanquillo es otro de los espacios buscados por el visitante, sin embargo, ducho recinto permanece cerrado, aun cuando presenta un letrero en el que se menciona que sólo estaría cerrado el domingo 24.

La pequeña zona arqueológica del Templo Mayor y su museo se convierten en el referente de la zona del Centro Histórico. Decenas de personas que transitan por el paso peatonal sobre la calle de República de Guatemala, aprovechan para retratar una y otra vez dicho espacio y apreciar más de 450 años de historia.

Mientras que su museo presenta una afluencia constante, sobre todo por extranjeros, quienes en grupo ingresan para apreciar las monolitos que acoge dicho espacio y que resultan un verdadero deleite para la vista. Se trata de Tlaltecuhtli y Coyolxauhqui.

A unos pasos de ahí, el Antiguo Palacio del Arzobispado ofrece sus exposiciones permanentes: Sala Colección Pago en Especie y Sala Colección Acervo Patrimonial, así como la temporal la escultura "The Palmist", de la pintora, escultora y escritora surrealista Leonora Carrington, gracias a la donación de su hijo Pablo Weisz.

"The Palmist", personaje nocturno que alude a la protección y la buena suerte, es una pieza de bronce y fue la primera que Leonora realizó en tamaño monumental en la última etapa de su vida.

Sobre la calle de Moneda, a unos cuantos pasos, el Museo Nacional de las Culturas presenta “Nieve. Los canadienses y el frío”, una muestra que da un panorama, a través de más de 50 objetos, entre artefactos inuit, fotografías y modelos a escala de motonieves, de cómo ese pueblo convive y se sobrepone a la nieve.

El corredor peatonal de Francisco I. Madero, así como el Zócalo se aprecian atiborrados por cientos de capitalinos, quienes en esta temporada decembrina, visitan ya sea los pequeños locales comerciales para hacer compras o souvenirs o bien para disfrutar de la famosa pista de hielo y demás atractivos invernales colocados en la plancha de la Plaza de la Constitución.