En 2017, la economía mexicana sorprendió por su resistencia a eventos como la renegociación del Tratado del Libre Comercio con América del Norte (TLCAN), una alta inflación, variaciones cambiarias y desastres naturales, señaló el equipo de inversiones de SURA.

“Al final cerraremos el año con cerca del 2.0 por ciento de avance, muy cerca del pronóstico hecho a principios del año”, estimó al dar a conocer sus Proyecciones para 2018, para el cual prevé un crecimiento también menor al 2.0 por ciento.

Los analistas de SURA indicaron que la economía mexicana enfrentó los riesgos asociados a una probable disolución del TLCAN, una potencial degradación de la calificación crediticia ante la situación de las finanzas públicas y una inflación alta por efecto de la debilidad cambiaria acumulada en años.

También enfrentó escándalos de corrupción, repunte de la violencia, elecciones estatales de relieve y desastres naturales que azotaron diversas partes del país.

“Éstas, entre otras amenazas, fueron insuficientes para descarrilar la dinámica de crecimiento de la economía de la forma en que muchos analistas pronosticaban”, añadieron.

Los componentes de crecimiento revelan un sector externo fuerte y un consumo de las familias mexicanas sorprendentemente bien comportado.

“Estimamos que estas tendencias seguirán durante 2018 debido a una economía global boyante, la debilidad que aún veremos en el tipo de cambio y la desaceleración de la inflación”, previeron.

Para los analistas de SURA, las mayores trabas que seguirán afectando las cifras en 2018 son: el sector petrolero y el de construcción.

En el primer caso, Petróleos Mexicanos (Pemex) enfrenta el reto de estabilizar su plataforma de producción; en el segundo, la fuerte caída de la inversión pública ha arrastrado consigo la privada, deprimiendo al sector. “En conjunto, creemos que la economía nacional avanzará por debajo de 2.0 por ciento en 2018”,  dijo.

Los eventos que marcarán la marcha de los mercados son la renegociación del TLCAN, el proceso electoral, los altos niveles de inflación (que quedará por arriba del objetivo de Banco de Mexico de 3.0 por ciento más/menos un punto porcentual) y su impacto en el tipo de cambio.

Ante ello, los expertos de SURA AM México señalaron que “debido a la incertidumbre asociada a estos eventos, y la volatilidad consecuente, privilegiamos una estrategia conservadora, durante la primera mitad del año”, en particular en el mercado de deuda.