Paolo Duterte, hijo mayor del presidente filipino Rodrigo Duterte, renunció al cargo de vicealcalde de Davao tras su involucramiento en un presunto contrabando y como secuela al escándalo fotográfico de su hija Isabelle.

El ahora exfuncionario se presentó en el cabildo de la suroriental ciudad, la tercera más poblada de Filipinas, para presentar su dimisión a fin de defender su honor y el de sus hijos, dijo en su último mensaje.

Duterte citó también las consecuencias de que su hija Isabelle, nieta del mandatario, se haya hecho un estudio forográfico previo a sus 18 años de edad, en el palacio presidencial, que mereció la condena nacional filipina.

Para Duterte, ambas situacones son una consecuencia de la mala decisión que tomó de casarse a una edad muy temprana y con la persona equivocada.

Duterte fue involucrado en el contrabando desde China por más de 20 millones de dólares de shabu, una anfetamina con efectos 15 veces más que la cocaína y de cinco a 10 veces más duraderos que esta.