El primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó hoy que el presidente palestino Mahmoud Abbas ha demostrado una vez más que su pueblo es el que “no quiere encontrar una solución” al conflicto con los israelíes, ya que rechazó cualquier plan de paz que proponga Estados Unidos.

Netanyahu reaccionó este domingo al mensaje de Navidad que Abbas dirigió la víspera a los cristianos, en el cual aseguró que los palestinos rechazarán toda iniciativa estadunidense de paz por el reconocimiento que hizo el presidente Donald Trump de Jerusalén como la capital de Israel.

Abbas fustigó que la medida anunciada por Trump a principios de este mes, misma que fue ampliamente rechazada en una votación de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el viernes, muestra el apoyo “parcial” de Washington a Israel y a su política de asentamientos.

El líder israelí sostuvo que en ese mensaje “Abbas declaró que abandonaba el proceso de paz y no le importaba qué propuesta pusiera Estados Unidos sobre la mesa. Una vez más surge algo claro y simple: los palestinos son quienes no quieren resolver el conflicto”.

Netanyahu agregó que “Estados Unidos dijo otra cosa muy importante: las raíces del conflicto no están en Israel, sino en Irán y en el Islam radical y el terror que propaga”, de acuerdo con reportes del periódico israelí Haaretz, en su edición electrónica.

Según Haaretz, Abbas envió a su consejero cercano, Nabil Sha'ath, a Rusia para conversar con altos funcionarios del Kremlin, incluido el ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, sobre la posibilidad de que Moscú asuma un papel más activo en el proceso de paz, junto con naciones como China y Francia.

Debido a la participación militar rusa en Siria y sus relaciones con otros países del Medio Oriente, incluidos Turquía e Irán, los palestinos piensan que Israel no podría ignorar la presión de Moscú, escribió el diario.

Nadav Argaman, jefe del Shin Bet, servicio de inteligencia y seguridad interior de Israel, calificó este domingo el frente palestino como “inestable, particularmente después del reconocimiento de Trump sobre Jerusalén como la capital israelí”.

Tal reconocimiento suscitó el enojo de los palestinos y mientras el gobierno encabezado por Abbas comenzó una campaña en busca del apoyo político internacional, la población ha salido a las calles en Cisjordania y la Franja de Gaza para protestar en contra de Estados Unidos y de la ocupación israelí.