Científicos del Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos ofrecieron pronósticos más precisos y oportunos en el desarrollo de tormentas este 2017, año que pasará a la historia con una de las peores temporadas de huracanes de las que se tenga registro.

El CNH tuvo este 2017 el mejor desempeño de su historia en cuanto sus pronósticos, que se remontan a 1970.

Los datos, aunque todavía son preliminares, mostraron que los pronósticos del CNH sobre la trayectoria de tormentas en el Atlántico “establecieron un récord sin precedentes de menos errores”, según el portavoz del CNH, Dennis Feltgen.

El pronóstico de una tormenta se puede calcular de dos maneras importantes: En su trayectoria y en su intensidad correcta.

Entre las tormentas de las que más pronósticos se emitieron figura el huracán Irma, que duró desde el 30 de agosto hasta el 12 de septiembre pasados. El CNH emitió 47 pronósticos de un día, 39 pronósticos de tres días y 31 pronósticos de cinco días.

Y se ha avanzado mucho, ya que un pronóstico de cinco días ahora es más o menos tan preciso como lo fue hace dos años un pronóstico de dos días.

Advertencias más tempranas se emitieron para las tormentas que se acercaban a tierra, y nuevos mapas proporcionaron con más exactitud los tiempos de llegada de los vientos más dañinos, aseguró el director de la División de Investigación de Huracanes de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), Frank Marks.

Un tanque especial de simulación de huracanes, único en su tipo, fue utilizado para experimentar vientos con fuerza de un huracán categoría 5 de la escala Saffir-Simpson, por los científicos de la Escuela de Ciencias Marinas y Atmosféricas Rosenstiel de la Universidad de Miami.

El científico Ben Kirtman, director del Instituto Cooperativo de Estudios Marinos y Atmosféricos de la Escuela Rosenstiel, explicó que la creación de vientos con la fuerza de los de un huracán categoría 5 en el tanque gigante ayudó a elaborar pronósticos que contribuyen a salvar vidas.

Sin embargo, medir la intensidad de una tormenta sigue siendo un problema.

El CNH pronosticó este año de manera correcta y oportuna la rápida intensificación en seis de siete tormentas, una predicción que se habían mostrado reacios a dar en el pasado porque se carecía de confianza en los modelos, expuso Marks.

Pero, otros 19 modelos de tormentas que se esperaba que se fortalecieran también alcanzaron el límite del aumento de las velocidades del viento de 34 millas, o 54 kilómetros, en 24 horas.

"Hay progreso, pero tenemos trabajo por hacer", manifestó Marks.

La temporada de huracanes del Atlántico 2017 fue “brutal” con tormentas que se intensificaron rápido en menos de 24 horas como Harvey.

Harvey azotó Texas, Estados Unidos, con una gran cantidad de lluvia no vista en muchos años. Uno de los ciclones más costosos del que se tenga registro, ya que causó daños con un costo de casi 200 mil millones de dólares, en especial por inundaciones generalizadas en el área metropolitana de Houston.

Fue el primer gran huracán que tocó tierra en Estados Unidos después de Wilma en 2005. En cuatro días muchas áreas recibieron más de 40 pulgadas (1,000 mm) de lluvia. Las inundaciones provocaron el desplazamiento de más de 30 mil personas y de más de 17 mil rescates.

“Poder entender la física de la parte más intensa del huracán, y a su vez modelarlo en computadora, será crucial para lograr mejores pronósticos de intensificación”, dijo a Notimex el jefe de Meteorología de la cadena NBC en Miami, John Morales.

El 2017 pasará a las historia como una de las peores temporadas de huracanes de que se tenga registro. Hubo seis huracanes importantes categoría tres o más fuertes. Tres de ellos llegaron a tierra con consecuencias desastrosas: Irma, María y Harvey.

Tan sólo estos tres huracanes provocaron daños cuantificados en más de 300 mil millones de dólares y dejaron pocos lugares intactos en el Caribe, el Golfo de México y el sudeste de Estados Unidos.