El experto José Luis López Macías dijo que la consecuencia que tiene excederse en alimentos y bebidas durante Navidad y Año Nuevo es subir de dos a tres kilos de peso, los cuales lejos de desaparecer se acumulan por falta de ejercicio.

El director de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) 91 del IMSS Jalisco añadió que durante estas festividades las personas aumentan mucho su consumo de calorías, "ya que de ingerir, por ejemplo, botanas y alcohol una o dos veces al mes durante los meses previos, a fin de año la frecuencia de los eventos sociales aumenta a dos o más por semana".

Comentó que se debe tener cuidado con lo que se come y bebe, "porque lo típico de esta temporada son las fuentes ricas en azúcares como cacahuates, ponche, cerveza o cualquier otra bebida alcohólica".

"Si hay grandes cantidades de comida, no hay necesidad de acabársela toda, sino probarla y racionarla para no caer en excesos, debemos tratar de preparar la comida con menos calorías y añadir verduras y frutas de temporada", indicó.

López Macías mencionó que si no se tiene el hábito del ejercicio, "los kilos de más que se adquirieron pronto difícilmente se bajarán, menos aún si el paciente continúa el descuido de su estilo de vida".

Exhortó a la población a reflexionar sobre el verdadero sentido de las festividades, el cual consiste en convivir con la familia o los amigos.

"Se puede disfrutar de la compañía de los seres más queridos sin poner en riesgo la salud, y es que es que el sobrepeso y la obesidad suelen ser la antesala de enfermedades tan importantes como la diabetes mellitus, la hipertensión arterial o la insuficiencia renal", añadió el experto.

Por ello, invitó a acudir a consulta médica para recibir asesoría sobre cómo evitar lo anterior, así como para realizar una detección oportuna y determinar un control específico en caso de que ya se tenga una patología de este tipo.