Diversas propuestas plásticas, técnicas y artistas como Demián Flores, Sergio Hernández y Alberto Penagos, entre varios más, convergieron durante el año en los espacios expositivos del Centro de Cultura Casa Lamm.

Demián Flores abrió el año con su muestra “Flora”, a través de la cual buscó reflexionar en torno a la naturaleza que rodea basado en el libro “La Dendrología natural y botaneología americana, o tratado de los árboles, y hierbas de la América”, de fray Juan Caballero, cuyo manuscrito que data del último tercio del siglo XVIII contiene un catálogo de plantas de la región oaxaqueña.

En las piezas se apreciaron diversos elementos relacionados con la pintura, como el color, la línea y el soporte, pero también el cómo la relación del hombre con su entorno cobra relevancia, al grado de convertirse en algo así como una domesticación visual de las especies para abrir una reflexión sobre la naturaleza, la hibridación de las plantas y la manipulación genética.

La anterior dio paso a la obra de Sergio Hernández Pasión “Naturante”, conformada por 16 obras en lámina de plomo y dos esculturas o “repisas”, elaboradas con ese metal y con las que su creador deja clara la habilidad con que se mueve en el terreno de la alquimia y la metalurgia.

Las creaciones tienen su origen en materiales y técnicas usadas desde épocas ancestrales y que ahora Sergio Hernández, no solamente redescubrió, sino las reelaboró con su muy particular estilo para darle vida a propuestas experimentales más que convencionalmente estéticas.

Posteriormente ocuparon los espacios de Casa Lamm las piezas de Alberto Penagos, quien luego de abordar temáticas con compromiso social como la violencia contra la mujer, le dio vida a la exposición “Martirio Gozoso”, a partir de su muy particular punto de vista sobre el tema en cuestión.

Como en otros años, el recinto cultural abrió nuevamente sus puertas a la Fundación John Langdon Down, para que en esta ocasión montará la muestra de pinturas y grabados, “Luces del Universo”, resultado de las labores de la Escuela Mexicana de Arte Down. En esta exposición se exhibieron 26 piezas pobladas de colores y formas, que en conjunto dejaron ver los mundos propios que cada uno de los artistas crea para sí.

Las obras de dicha muestra se convirtieron en destellos del espíritu humano y de la creatividad infinita que caracteriza a todos y cada uno de los pintores, cuya temática va de acuerdo a los intereses y estilos de cada artista.

También se apreciaron creaciones abstractas y otras donde el color fungió como protagonista, para al final encontrarse con temáticas por demás fantasiosas y mágicas, cargadas de mucha materia.

Como parte del Catrina Fest 2017, la Galería del Centro de Cultura y el Taller La Buena Estrella presentaron de manera conjunta la exposición colectiva “La buena vida”, en la que la relación vida y muerte llevaron a cada artista participante a hacer su propia reflexión y creación plástica en torno a lo que este binomio les evocó.

El interés del taller es acercar el arte al público, no desde la perspectiva unidireccional: obra-espectador; sino desde la idea de agente/participante donde, tanto el artista como el "espectador" combinan sus talentos y técnicas.

Para lograrlo, La Buena Estrella fomenta el diálogo para compartir saberes, técnicas, experiencias y formas de ver y entender el mundo distintas; creando espacios que permiten enseñar y aprender en conjunto.

Ya casi a finales del año se contó nuevamente con la participación de Casa Lamm en la edición XIX del Corredor Cultural Roma Condesa, para lo cual se montaron dos muestras: la primera de Rafael Cauduro y la segunda de Gustavo Aceves.

En el caso de Rafael Cauduro, artista plástico mexicano nacido en la Ciudad de México, quien expresa su creatividad en tres dimensiones: crítica, erotismo y deterioro se inauguró la muestra “Estratos del arte, obre reciente”.

A lo largo de las piezas exhibidas confirmó cómo haber incursionado en el manejo de las resinas y la fibra de vidrio, lo llevó a descubrir distintos métodos en cuanto a la apariencia, resistencia y creatividad de sus obras.

Para hablar de la obra de Gustavo Aceves es importante resaltar que desde el 2010, este creador decidió dar un viraje a su ejercicio plástico para incursionar y reflexionar acerca de un tema esencial en la historia de la humanidad, como lo es La Migración.

Con 18 esculturas surgió “Esculturas Gustavo Aceves”, con piezas que fueron esculpidas en mármol y granito, fundidas en bronce y hierro a la cera perdida. Al respecto el artista explicó: “un testimonio mudo, silencioso como el silencio de los migrantes a mitad del trayecto. Cada escultura es una esquela y el total de ellas forma un obituario”.