Científicos estadunidenses descubrieron que una especie de pez en México, cuando entra en celo, genera en conjunto uno de los sonidos más fuertes producidos naturalmente en el océano, según un estudio publicado esta semana por la revista especializada Biology Letters.

De acuerdo con científicos de la Universidad de Texas, en Austin, y de la Universidad de California, en San Diego, el pez macho “Corvina del Golfo” (Cynoscion othonopterus) que se encuentra en aguas del Golfo de California, llama a su hembra con un sonido que al producirlo en grupo se asemeja a una “ametralladora realmente ruidosa que se dispara por debajo de la línea de flotación".

"Al principio, pensamos que nuestro equipo se había descompuesto", indicó el coautor del estudio Brad Erisman, ecólogo pesquero de la Universidad de Texas. "Nadie anticipó que el pez sería tan ruidoso”, dijo.

Erisman y Timothy Rowell, de la Universidad de San Diego, viajaron al norte del Golfo de California, cerca de la desembocadura del río Colorado, donde la corvina del Golfo acude a desovar entre los meses de febrero a junio, probablemente porque las mareas extremas de hasta 7.5 metros ayudan a llevar sus huevos fertilizados mar adentro.

Los investigadores originalmente estaban interesados ​​en cuantificar el número de peces que se congregan allí anualmente, pero el proceso es difícil por la turbiedad del agua.

Para realizar el censo, los científicos utilizaron la medición de sonido con una ecosonda (una unidad de sonar) y un hidrófono (micrófono subacuático) para determinar que existían alrededor de 1.5 millones de peces en total, distribuidos en un tramo de 27 kilómetros de largo, durante un día pico de desove.

Se cree que la población total es probablemente mucho más alta, pero la estimación realizada proporciona un punto de partida para un futuro trabajo, indicaron los científicos.

Al realizar el censo, el sonido del pez llamo la atención de los especialistas. Mientras que miles de especies de peces producen sonidos, la corvina del Golfo es la más ruidosa jamás medida.

El llamado de apareamiento de las corvinas alcanza niveles de entre 179 a 190 decibelios, por lo que es más fuerte que el equivalente a estar parado al lado del escenario en un concierto de rock.

El ruido es tan fuerte, de hecho, que puede dañar el oído de otros animales marinos atrapados en la acción, señalaron los investigadores.

Los intensos niveles de sonido pueden encubrir y tapar completamente el ruido simultáneo de los motores de la actividad pesquera, lo que permite a los pescadores usar el sonido para localizar y capturar peces durante el desove.

Los científicos advirtieron que el sonido de la corvina Golfo y el hecho de que se congregue en un solo estuario para desovar cada año "hace que la especie sea altamente vulnerable a la sobrepesca”.

Una sola panga con una red puede capturar dos toneladas de corvina en minutos, y la flota local de 500 pangas cosecha hasta cinco mil 900 toneladas, dos millones de corvinas, en 20 días de pesca cada año, colocando a la especie en gran riesgo de colapsar, advirtieron.

Al menos dos millones de corvinas se pescan por año, y en los últimos cinco años, su tamaño corporal promedio ha disminuido de manera constante, al igual que el área que cubre su agregación de apareamiento.

"Muchos peces son muy explotados y están en peligro debido a este comportamiento increíble en el que se unen para desovar, lo que los hace extremadamente vulnerables", escribió Erisman.