El gobierno sirio y las fuerzas rusas intensificaron sus ataques aéreos en la parte oriental del suburbio de Ghouta, a 15 kilómetros de Damasco, lo que ha provocado la muerte de docenas de civiles en operativos aparentemente ilegales, apuntó Human Rights Watch (HRW).

En un comunicado, el grupo de defensa de los derechos humanos indicó que las fuerzas sirias han reforzado el asedio al enclave de grupos armados antigubernamentales, restringiendo severamente la ayuda humanitaria en violación de las leyes de la guerra y evitando que civiles salgan de la zona.

HRW urgió al Consejo de Seguridad de la ONU, que el pasado 19 de diciembre de 2017 renovó su mandato de entrega transfronteriza de ayuda humanitaria a millones de civiles sirios desesperados, a que exija el fin de las restricciones ilegales de ayuda en el suburbio de Ghouta.

“El mundo observa silenciosamente a Rusia y Siria apretando la soga alrededor de la población en sufrimiento de Ghouta oriental con ataques ilegales, armas ampliamente prohibidas y un asedio devastador”, dijo Lama Fakih, directora adjunta para Medio Oriente de HRW.

Fakih destacó que “el Consejo de Seguridad debería exigir que Siria ponga fin de inmediato a sus tácticas que están privando de alimentos a la población, evitando que los civiles se vayan y negando la ayuda humanitaria”.

Las fuerzas del gobierno sirio desde 2013 han sitiado Ghouta oriental, que tiene una población de aproximadamente 400 mil; además de que desde octubre de 2017 el gobierno restringió el uso del cruce al-Wafideen, el único punto de entrada para mercancía comercial, agotando los escasos víveres.

Del 14 de noviembre al 30 de noviembre, la operación militar conjunta ruso-siria llevó a cabo más de 400 ataques aéreos contra Ghouta oriental, según la Defensa Civil Siria, un grupo de voluntarios que trabaja en áreas antigubernamentales, y el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

La alianza ruso-siria atacó más de la mitad de las ciudades en el enclave sitiado al menos una vez durante este período, de acuerdo con los monitores de los medios locales. Viviendas, una escuela improvisada y un mercado público se encontraban entre las estructuras civiles afectadas, según HRW.

Fikh consideró que el gobierno de Rusia “por lo menos, debería presionar al gobierno sirio para que permita la ayuda humanitaria y evacue los casos médicos urgentes”.