En Campeche, a una ensalada de fruta con jícama, chile y limón se le conoce como “holxoch”, que es la mezcla de varios productos para deleitar a quien lo come, y es por ello que este año el estado realizó un "Holxoch de Chefs" para complacer hasta el paladar más exigente.

Más de 18 expertos cocineros y algunas vinícolas invadieron el Centro Cultural El Claustro de Campeche como parte del Festival Convite 2017. Se trata de una cita que se convertirá en toda una obligación para los amantes de la buena comida, ya que buscará repetirse de forma anual.

Es un nuevo atractivo dentro de la oferta turística y gastronómica del estado, toda vez que el visitante hace un recorrido por vinos y alimentos. No se necesita guía, ya que la nariz es la encargada de orientar los movimientos de los comensales y permite además descubrir nuevos sabores.

Lejos de ser una competencia, el "Holxoch de Chefs", palabra maya que significa revoltijo, es un encuentro hecho para complacer a la gran variedad de paladares con decenas de bocadillos preparados uno a uno por reconocidos y talentosos cocineros, los cuales se pueden acompañar por algunos de los mejores vinos mexicanos.

El turista tiene a más de una docena de chefs para complacerlo con platillos dulces, salados, amargos, ácidos y por supuesto umami, es decir, cubren toda la gama de sabores que puede detectar el sentido del gusto.

Este holxoch es mágico, ya que la gente percibe los más deliciosos olores y además escucha voces, algunas que susurran recetas y otras que invitan a probar bocadillos. “Ve por la cochinita”, “¿Ya fuiste a los tacos de pulpo?”, “Prueba esas gorditas”, resuenan por todo el lugar.

A la izquierda hay un tartar de atún con hormiga chicatana, con un toque de cilantro y jengibre, obra de la chef Mónica Lazcano; a la derecha, un tamal de mole negro con esfera de plátano queso y chocolate, de Pilar Cabrera; de frente se encuentra una tostada de beef de res con frijol criollo, de Mauricio Herrera.

Más adelante, el chef Daniel Müller prepara una pasta fresca de axiote; Gisela Trejo, una hamburguesa de jaiba con chicharrón y mayonesa de habanero; César Enciso, un aguachile negro de camarón partiendo de salsa de tomatillo crudo y recado negro; Tiago Aceituno, una picanha curada con pimiento rosa y emulsión de epazote, albahaca y cilantro.

También se hace presente el chef Luis Barocio con unos tacos de pulpo al poc chul con tomate al mezcal; Diego Sobrino con pescado kampachi marinado en cítricos, mayonesa de ceniza de cebolla, puré de aguacate y chile serrano; Xavier Pérez Stone, con caldo de res y una quesadilla de papa.

Por su parte, la chef Atzin Santos ya tiene listo un mejillón ahumado en salsa martajada y chicharrón, mientras que Diego López prepara unas gorditas de chicharrón prensado y camarón con queso de bola.

El estómago de los comensales no puede más con este santuario de aromas y sabores que seducen y cautivan con sus texturas; sin embargo, se trata de porciones pequeñas, un bocadillo más no hará que se reviente el botón de la camisa, ¿o si?. Esto se podrá descubrir con una hamburguesa de camarón y cangrejo hecha por Christian Bravo.

Con cada pequeño platillo se conoce el estilo de estos chefs dueños de algunos restaurantes en el país. Todos formaron parte de la segunda edición del Festival Gastronómico Convite 2017, que también brindó cursos, talleres, catas y cenas maridaje.