El fin del acuerdo de recorte de la producción de petróleo entre la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y grandes productores externos, debe ser gradual y según aumente la demanda, afirmó el ministro ruso de Energía, Alexandr Nóvak.

Ese es el consenso, a fin de evitar el retorno del exceso de oferta y de crudo en el mercado. Mientras, seguimos monitoreando todas las tendencias principales del mercado, incluida la producción de petróleo de esquisto", dijo al diario Kommersant.

Recordó que a la hora de pactar el acuerdo se partía de que la producción estadunidense crecería entre 0.3 y 0.35 millones de barriles diarios (mdd) al año, o entre 0.7 y 0.75 mbd de diciembre de 2016 a diciembre de este año.

"Nuestro pronóstico resultó ser bastante preciso, la dinámica de la oferta y la demanda corresponden a las expectativas", precisó el funcionario.

Ahora el mercado tiene una base sólida para el reequilibrio: la demanda durante los últimos dos años ha crecido casi tres millones de barriles, y en 2018, probablemente, aumente entre 1.44 y 1.5 mbd, añadió.

Nóvak precisó que la retirada del acuerdo por parte de sus firmantes podría tomar uno o dos trimestres, dependiendo de la demanda en el mercado en el momento de la decisión.

A finales de 2016, la OPEP y 11 productores independientes –Azerbaiyán, Bahréin, Brunéi, Guinea Ecuatorial, Kazajistán, Malasia, México, Omán, Rusia, Sudán y Sudán del Sur– consensuaron reducir la producción petrolera en 1.8 mbd.

El convenio, que vencía en junio de este año, fue prorrogado hasta finales de 2018.