La delegación en Baja California del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) advirtió que durante esta temporada de bajas temperaturas se deben extremar las medidas preventivas para evitar los padecimientos propios de la época como de las vías respiratorias y de la piel.

El director de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) 36 del IMSS en Tijuana, Fernando López Orrantia, explicó que si bien las precauciones se centran en las vías respiratorias, es importante cuidar otros órganos de nuestro cuerpo.

Destacó que los dermatólogos alertan sobre los padecimientos de la piel que surgen durante la época invernal y suelen agravarse por las bajas temperaturas; el más común es la xerosis o sequedad extrema que puede predisponer otros problemas cutáneos.

Advirtió que en las personas que padecen problemas circulatorios, suelen agravarse cuando el termómetro desciende, ya que con el frío la piel sufre de deshidratación dado que disminuye la humedad relativa del aire y seca considerablemente la epidermis.

En cuanto a la frecuencia de los trastornos en la piel, señaló que las mujeres son más vulnerables que los hombres, aunque éstos también llegan a presentarlos.

Anotó que la tez blanca es más sensible que la morena y las personas mayores acuden a consulta con mayor frecuencia debido a que la comezón se acentúa en casi todo su cuerpo.

“Se debe tomar en cuenta que el frío también puede provocar la aparición de sabañones, que son lesiones enrojecidas en las manos, urticaria al frío, livedo reticularis, que es una especie de coloración azul en las extremidades”.

También, la acrocianosis, o sea, manos y pies morados y el fenómeno de Raynaud que es el enrojecimiento de la piel también en extremidades, mencionó el facultativo de la UMF del IMSS en esta frontera.

López Orrantia explicó que si bien en esta región del país las bajas temperaturas son propias de la época, es importante tomar en cuenta algunos puntos preventivos para no tener problemas cutáneos.

Tales son, hidratar adecuadamente todo el cuerpo, pero especialmente la cara y las manos, ya que son las partes más expuestas. Tener cuidado en los labios que resultan muy dañados por el frío.

Para ello, se recomienda usar ungüentos labiales con protección solar y sobre todo, evitar humedecerlos con saliva cuando estén secos, porque aunque en un primer momento aporta una sensación de alivio, después produce irritación y sequedad aún mayores.

No se debe abusar de los baños con agua caliente debido a que perjudican la epidermis y son malos para la circulación, además, tras la ducha se aconseja terminar siempre con un chorro de agua fría, sobre todo en las piernas.