La depresión estacional depende en gran medida a la poca luz natural que hay en ciertas épocas, como en otoño y en invierno, señaló el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Según el Cinvestav, la poca luz del sol que hay en invierno puede ser un factor importante para desencadenar ese tipo de depresión que se origina durante la estación invernal y a la cual se le llama Trastorno Afectivo Estacional o SAD (por sus siglas en inglés de Seasonal Affective Disorder).

De acuerdo con el investigador del Departamento de Farmacobiología, Alonso Fernández Guasti, este problema puede afectar a cualquier persona, pero los pacientes con antecedentes de depresión y trastorno bipolar son más propensos a desarrollarlo.

Dijo que la manera de identificar a esas personas es porque muestran tristeza, irritabilidad, letargo, cansancio, ansia de comer carbohidratos y azúcares, dificultad para concentrarse, duermen más de lo normal, les falta energía, disminuyen su actividad, se alejan de la vida social y lloran con frecuencia.

El experto explicó que este padecimiento es más común en países donde los cambios estacionales son bruscos, como los septentrionales, pero aun cuando en México no se tiene cambios climáticos tan manifiestos, sí hay personas que presentan alteraciones en su estado de ánimo o baja de energía durante los meses invernales.

El investigador dijo que la luz es percibida por las células de la retina que la proyectan a neuronas del núcleo supraquiasmático, coordinador del sistema circadiano que participa en actividades muy específicas, como la secreción de hormonas, la fase del sueño, la termorregulación y la ingesta de alimento.

En un comunicado informó que la fototerapia o terapia de la luz, es la base del tratamiento para ese padecimiento, el cual debe empezar en otoño, antes del inicio de los síntomas, además comentó que otro método de tratamiento es la sicoterapia, que refiere a la identificación de los pensamientos negativos y su remplazo por ideas positivas.

Frente a dicho problema, Fernández Guasti aseguró que la exposición a la luz del sol, siempre que sea posible, y hacer ejercicio o actividades al aire libre, son formas de evitarlo o disminuirlo.