El militar veterano del Cuerpo de Marines, Marco Chávez, regresó hoy a Estados Unidos luego de 15 años de haber sido deportado a México y obligado a dejar a su esposa e hijos.

Sus representantes creen que Chávez (nacido en México pero llevado a Estados Unidos cuando era bebé) nunca debió ser deportado porque tendría que haber recibido la ciudadanía estadunidense gracias a su servicio militar. Sin embargo, Chávez nunca la recibió.

Chávez se desempeñó en el Cuerpo de Marines de Estados Unidos durante cuatro años antes de ser dado de baja.

"Crecí en Southgate (suburbio de Los Ángeles), fui a San Gabriel Elementary, Southgate Junior High, Southgate High School, me gradué y me uní al Marine Corps", comentó Chávez.

Después de ser enviado a México, tuvo que aprender español. Su familia se mudó a Tijuana, en un esfuerzo por permanecer juntos, pero él se divorció de su esposa.

Las organizaciones comunitarias estuvieron trabajando durante años para obtener la reinserción de Chávez en Estados Unidos.

Esta semana el gobernador Jerry Brown indultó a Chávez y otros dos veteranos: el Erasmo Apodaca, de 47 años, y Héctor Barajas, de 40.

Chávez se dijo "sorprendido, ansioso y feliz a la vez" después de recibir la noticia de que podía regresar, lo que finalmente logró este jueves al pasar por la garita de San Ysidro.

Manifestó que será una Navidad inolvidable porque la pasará con su familia."Podré despertar la mañana de Navidad, abrazarlos y hacerles saber que estoy en casa".

El regreso de Chávez da esperanzas a cientos de veteranos militares deportados de Estados Unidos, señaló Nathan Fletcher, un veterano de combate de la Infantería de Marina cuya organización cabildeó en nombre de Chávez.

"Para aquellos que hemos servido y luchado por este país, no podemos descansar hasta que todos regresen a casa", resaltó.