Obsequiar arte nutre el intelecto, los sentidos, el espíritu, reconforta y acompaña, al mismo tiempo, resulta una inversión sensible, formal, de mucha cercanía y afectividad, consideró el artista plástico Juan Carlos del Valle, para quien es importante acabar con el prejuicio de que es una opción muy costosa y no necesariamente lo es.

En entrevista, el artista, quien exhibe su obra “Relumbrante oscuridad”, en el Museo Nacional de San Carlos, afirmó que regalar arte es regalar permanencia, una inversión y un valor intrínseco en sí.

“Las alternativas son amplias, en estas fechas o en cualquier otra, desde regalar un original a uno múltiple (estampas o esculturas), e incluso una publicación o un video artístico, así como música”, señaló.

Aunque el rango de precios es muy amplio, siempre hay valor y permanencia en el obsequio de arte, porque el tener un obsequio artístico perdura mucho más que una prenda o regalos de consumo inmediato.

Afortunadamente, dijo, la gente en busca de un regalo original ha volteado sus ojos al arte, sea una pintura o una artesanía, pensando en que además de lograr que sea único puede convertirse en una inversión.

En esta época decembrina es cuando se da más, por la tradición de dar y recibir, aunque sea un pequeño detalle que puede ir desde unos chocolates, hasta ropa o joyas pero ya en los últimos años la gente ha optado por alguna pintura o artesanía, sea cual sea su precio, apostando por su valor.

Al respecto, la artesana Bertha Miranda García, quien obtuvo el Galardón Nacional por su caja de madera de lináloe, dentro del cuarto Concurso Nacional de Grandes Maestros del Patrimonio Artesanal de México 2017, manifestó que el arte como regalo ha sido siempre una opción para el público.

“Aunque creo que la mitad de la gente lo hace y la otra no, y creo que las personas que compran este tipo de artesanías para regalar es porque conoce nuestros sentimientos de la artesanía”, señaló la originaria de Olinalá, Guerrero.

La gente lo compra y unos lo valoran y otros no, es decir aquellos que compran las piezas artesanales todavía regatean el precio para que el artesano deje más barato su trabajo.

“Es bonito regalar este maravilloso trabajo artesanal, por lo que es un trabajo muy hermoso, que nos puede tomar hasta tres meses en elaborarlo, por ejemplo, una caja, desde la madera hasta sus colores”, apuntó Miranda García.

Por su parte, la joven artesana Cynthia Jiménez Cruz, de Oaxaca, expresó que en la actualidad regalar artesanía es ya una costumbre para algunas personas.

“Creo que son muy pocas las personas interesadas en comprar una artesanía para obsequiarla, pero también somos pocos los artesanos que nos dedicados a plasmar piezas relativas a la Navidad”, señaló Jiménez Cruz.

Agregó que por ser pocos los artesanos que se dedican a crear piezas en esta época decembrina, la venta es baja, sobre todo porque se requiere de difusión del trabajo artesanal.

“Requerimos de apoyo, por ejemplo, participar en ferias que se instalan en distintas partes, sea de la Ciudad de México o de provincia, porque necesitamos difusión de nuestro trabajo, un trabajo que me dedico a crear pequeñas esculturas de un nacimiento, que en esta época está muy perfecto para regalar”, concluyó la artesana.