Con motivo de la época decembrina en la que es una tradición el intercambio de regalos, Christelle Inacio, responsable de The Latin Art Galleries, recomendó que si se pretende obsequiar una obra de arte se haga con conocimiento.

En entrevista con Notimex, Inacio señaló que antes de comprar es recomendable seguir determinados pasos, como seguir el gusto, porque cada colección tiene un gusto particular que habrá de representar el carácter del coleccionista.

Otra recomendación es visitar galerías, exposiciones y subastas para que uno conozca y defina su gusto, para luego poder preguntar a las personas idóneas, porque hay asesores que se dedican a eso y pueden ser muy útiles al momento de decidir qué obra adquirir, explicó via telefónica.

La también fotógrafa reconoció que la decisión también depende del presupuesto, porque una buena obra de arte, como todo, tiene un precio, pero confió en que con la asesoría adecuada se pueden encontrar piezas muy buenas a precios accesibles.

“Porque hay artistas que están subiendo pero aún se les puede comprar a un buen precio, mientrsa que hay otros cuyas manifestaciones artísticas ya están muy cotizadas, por lo que sus precios se elevan”, expresó.

Para comprar una obra, uno puede empezar con unos 30 mil pesos y luego si uno tiene más presupuesto, puede adquirir otras más, pero lo más importante es la asesoría, porque ser asesorado por alguien que está muy bien informado es mucho mejor.

“Comprar una obra es un buen regalo, porque es algo que no se desprecia con el tiempo, por ejemplo, si uno regala ropa, con el tiempo se desgasta; con el arte es distinto porque tiene más valor y es algo bonito verlo todos los días en casa o en la oficina”, afirmó la artista de la lente.

También tiene que verse como una inversión, pues esto viene desde hace décadas, el arte se ha convertido en una forma de inversión parcialmente segura. Segura, ya que puede multiplicar las ganancias a tasas mayores a las que ofrece el mercado accionario.

Parcialmente, debido a que, como toda inversión, depende de diversos factores para que sea redituable y haga ganar antes que perder dinero.

En el siglo XX, como gran parte de los aspectos que conformaban la realidad económica del Occidente, el arte cambió gracias a la industrialización.

Las corrientes artísticas de principios de siglo, como el modernismo, cubismo y surrealismo se convirtieron poco a poco en tendencia, y el valor de las piezas que formaban parte de estas corrientes, años más tarde, acrecentaron su valor monetario significativamente.

A partir de los años 80, el arte comenzó a tener un lugar en la economía mundial, lejos de los grandes negocios, pero ya con un lugar en ésta.

Así, entre los puntos a considerar para invertir en obras de arte es poseer la cantidad de dinero indicada para adquirir cualquier obra y de igual modo visitar galerías y asistir a subastas.