Si bien en la actualidad existen autores que se repiten todo el tiempo y suenan a lo mismo, con Federico García Lorca (1898-1936), no sucede eso, él se reinventa asimismo de manera constante, hoy por hoy, es un candidato a la eternidad, aseguró el director editorial de Círculo de Poesía, Ali Calderón.

Entrevistado a propósito de la edición “Poeta en Nueva York”, el también promotor cultural se refirió así a quien es considerado el poeta español más grande del siglo XX, asesinado tras el golpe de Estado que dio origen a la Guerra Civil Española.

“Su lenguaje es distinto en diferentes momentos y eso lo hace el mayor candidato a la eternidad o el candidato a la eternidad por antonomasia de la lengua española en el siglo XX, posiblemente en todas las lenguas. Quizás no exista un poeta más importante que Lorca en todo el siglo XX en todas las lenguas”, destacó.

El también director del proyecto Valparaíso México, se refirió al autor español como el príncipe de los poetas, como el personaje más traducido a todas las lenguas, "por este juego del dramatismo de su asesinato".

“Poeta en Nueva York” es el título del poemario escrito por García Lorca entre 1929 y 1930 durante su estancia en la Universidad de Columbia en Nueva York, así como en su siguiente viaje a Cuba, y publicado por primera vez en 1940, cuatro años después de la muerte del poeta.

Se trata de una de las obras más crípticas de Lorca, donde la dificultad interpretativa se une a un extremo problema textual; el presente texto de Valparaíso ofrece en su portada un dibujo de Lorca que fue la imagen que acompañó a la primera edición.

Además, presenta el prólogo del estadounidense Allen Joseph, un crítico y enamorado de España y especialista en Lorca; por si fuera poco, la contraportada es del vate español Luis García Montero.

“Es el título 50 de la Colección Valparaíso de Poesía, decidimos que el número 50 fuera un libro simbólico y el número uno también lo fue y se trató de ‘El Tigre en la Casa’, de Enrique Lizalde, y es el último clásico de la poesía mexicana”, dijo Calderón.

De acuerdo con el promotor cultural, la idea con este libro "es volver a leer a nuestros clásicos, volver a poner este libro otra vez en circulación, que los poetas jóvenes, los que se están formado, regresen a Lorca".

En este libro, dijo Calderón, García Lorca posee una visión pesimista del mundo, porque se encontraba triste en la ciudad de Nueva York, no sabía inglés, para él, la Gran Manzana era una ciudad de la que se asombró.

“Lorca hizo en Nueva York, metáforas extrañas, alucinantes y este libro es cercano al surrealismo; utilizó el lenguaje de manera diferente a lo que nos tenía acostumbrados.

“Poeta en Nueva York es un texto vanguardista, porque surge en el momento en el que todos desean ser nuevos vanguardistas y extraños, y Lorca vuelve a ser tradicional. Una vez que pasa el fervor por toda la experimentación, Lorca experimenta y construye Poeta en Nueva York, su obra póstuma”, indicó.

Una crítica poética en un momento de cambios económicos y sociales de una magnitud única en toda la historia de la humanidad, que convierte esta obra en una profunda reflexión pesimista y hace que sea un nexo de unión entre el modernismo y la nueva era tecnológica.