El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó hoy con cortar la asistencia financiera a los países que voten en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) contra su polémica decisión de declarar a Jerusalén capital de Israel.

“Ellos toman cientos de millones de dólares e incluso miles de millones, y después votan en contra nuestra. Bueno, estamos viendo esos votos. Dejen que voten en contra de nosotros, vamos a ahorrarnos mucho (dinero). No nos importa”, dijo el mandatario, un día antes del voto en el pleno de la ONU.

Al hablar en la Casa Blanca antes del inicio de su última reunión de gabinete este año, Trump se dijo complacido por el mensaje que la embajadora estadunidense Nikki Haley circuló entre los países miembros de la ONU antes de dicha votación.

“Me gusta el mensaje que Nikki envió ayer en Naciones Unidas para todas estas naciones que toman nuestro dinero y luego votan contra nosotros en el Consejo de Seguridad, o votan en contra de nosotros potencialmente en la Asamblea (General)”, señaló.

El martes Haley envió una nueva advertencia a países miembros de este organismo que planean emitir un voto de condena a la decisión de Trump, anunciada dos semanas atrás, junto con el inicio del proceso para trasladar la embajada estadunidense de Tel Aviv a Jerusalén.

“Al considerar su voto, quiero que sepan que el presidente (Trump) y Estados Unidos toman este voto de manera personal”, escribió Haley en una misiva enviada a numerosas misiones diplomáticas ante la ONU.

En su comunicación, Haley advirtió que Trump “observará cuidadosamente esta votación y ha solicitado que le informe sobre los países que votaron en nuestra contra. Tomaremos nota de todos y cada uno de los votos sobre este tema”.

Haley hizo referencia al voto programado para este jueves en el pleno de la Asamblea General de la ONU sobre esa decisión, después de que una resolución sobre el tema promovida por Egipto, fue vetada el lunes por la delegación estadunidense en el Consejo de Seguridad.

La resolución de la Asamblea General, que condenaría la decisión tomada el pasado 6 de diciembre por Estados Unidos, no tendría carácter legalmente vinculante, al contrario de la que fue apoyado por 14 de los 15 miembros del Consejo de Seguridad.

Sin embargo, un voto mayoritario de condena en la Asamblea General a la decisión del mandatario representaría un respaldo moral y diplomático a la posición de Palestina y subrayaría el aislamiento estadunidense sobre el tema.

Trump aseguró que los estadunidenses "están cansados de que se aprovechen de este país, y no vamos a permitir que continúen aprovechándose más".