Al menos 10 personas resultaron heridas, incluidas dos mujeres embarazadas y un niño, durante los graves enfrentamientos que estallaron entre refugiados en el campamento de Moria, en la isla de Lesbos, en Grecia, informaron autoridades locales.

La violencia estalló la noche del martes entre inmigrantes árabes, afganos e iraquíes y fue necesaria la intervención de la policía antidisturbios para imponer el orden y ahora la situación está en una relativa calma, señalaron este viernes responsables del gobierno.

La Brigada de Bomberos también llegó al campamento porque los inmigrantes incendiaron todo lo que podían conseguir para construir barricadas, incluidas tiendas de campaña, sin embargo no logró intervenir ya que los refugiados bloquearon la entrada y comenzaron a arrojarles piedras.

Los heridos fueron trasladados hacia el hospital de Lesbos, donde se les reporta estables, de acuerdo con información del sitio griego de noticias protothema.gr.

Según los reportes, la policía antidisturbios a cargo de la seguridad en el campamento utilizó gases lacrimógenos para sofocar los enfrentamientos en el campo, el cual fue descrito por los principales medios de comunicación griegos como una “situación de zona de guerra”.

Los enfrentamientos entre refugiados no son raros en Moria, aunque la última oleada de violencia ha sido mucho más intensa, debido al parecer a las pésimas condiciones en que se encuentran viviendo miles de inmigrantes.

Actualmente en el campo de Moria se ubican alrededor de cinco mil 500 personas que viven en una situación extremadamente dura, incluso se ha considerado que ese campamento es “uno de los peores campos de refugiados de Europa”, según un reciente reporte estadunidense.

“En Lesbos, más de cinco mil 400 personas viven en carpas sobrellenados con acceso limitado a viviendas, alimentos, agua, saneamiento, atención médica o protección adecuados. Decenas de personas, entre ellos niños muy pequeños, se amontonan en tiendas de campaña”, dijo a su vez Amnistía Internacional (AI).

“Esas condiciones tendrán consecuencias devastadoras para el bienestar de las personas atrapadas allí”, enfatizó AI y otras organizaciones en una carta dirigida al primer ministro griego, Alexis Tsipras, en octubre de este año.