La estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) atribuyó hoy a las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos las largas filas de choferes en busca de gasolina en varias regiones del occidente del país este fin de año.

PDVSA afirmó que las medidas del "bloqueo internacional" han causado problemas que retrasaron el suministro de combustible en varias zonas del país.

"Rechazamos estas acciones que impiden el normal desarrollo del suministro y despacho de combustible al mercado interno", señaló la empresa en su cuenta de Twitter.

PDVSA admitió que el suministro de gasolina ha afectado principalmente a los estados de las regiones de Barinas, Táchira y Zulia, en el occidente del país.

Agregó que los retrasos en el suministro se deben a que varios pagos de la petrolera han sido rechazados por las sanciones de Estados Unidos, incluyendo los servicios de cabotaje, relacionado con el traslado de combustible de los puertos a las zonas de distribución.

"Nuestra prioridad es brindarle al pueblo venezolano un servicio óptimo en el despacho de la energía necesaria para el desarrollo de la población", indicó PDVSA.

Las medidas aplicadas este año por el gobierno de Estado Unidos incluyen la prohibición de negociar nueva deuda del país y alertó que Venezuela debe volver al respeto de las normas democrática para que sean levantadas las sanciones.

La escasez de gasolina venía afectando principalmente a Táchira, una región en la frontera con Colombia, donde desde hace una semana las filas de autos se alargaron en las estaciones surtidoras.

El presidente de PDVSA, Manuel Quevedo, informó que la gerencia realiza esfuerzos para normalizar del suministro en lo que es su primera crisis desde que asumió el mando de la petrolera y el Ministerio de Petróleo, a comienzo de este mes.

Quevedo llegó a la presidencia de PDVSA en medio de un escándalo de corrupción, en el cual han sido encarcelados sus expresidentes Eulogio Del Pino y Nelson Martínez.

Venezuela tiene las mayores reservas petroleras del mundo, pero su producción ha caída hasta 1.8 millones de barriles diarios, el nivel más bajo en más de una década.