Al menos cinco personas murieron y otras 80 resultaron heridas hoy en el marco del segundo día de manifestaciones en la región del Kurdistán iraquí para protestar contra la corrupción y reclamar una mejora de los servicios básicos, mientras las autoridades piden calma.

Los peores disturbios tuvieron lugar en la ciudad de Ranya, donde se reportaron los cinco fallecidos y unos 80 lesionados, informó el portavoz de Salud Pública de la entidad, Taha Mohmed, citado por la agencia kurda de noticias Rudaw, sin ofrecer detalles sobre las circunstancias de su muerte.

Según testigos, dos agentes de las fuerzas de seguridad kurdas resultaron heridos a manos de manifestantes que intentaban atacar la sede del partido Unión Patriótica del Kurdistán.

Las protestas también continuaron este martes en la ciudad de Suleimaniya y Erbil, donde más de mil 200 personas, entre ellos profesores y funcionarios, se sumaron a la manifestación para exigir el pago de sus salarios, atrasados por la crisis económica que sufre la región a raíz de su disputa con el gobierno central de Bagdad.

Desde ayer lunes, cientos de ciudadanos salieron a las calles en varias localidades kurdas para protestar contra la corrupción y la falta de servicios básicos, además para exigir el pago de salarios atrasados.

Durante la jornada, los inconformes incendiaron varias sedes de partidos políticos, incluido el gobernante Partido Democrático del Kurdistán (PDK).

El presidente del Parlamento del Kurdistán, Yousif Mohammed, apoyó este martes el derecho de los ciudadanos a manifestarse, pero pidió que lo hagan de forma “pacífica y civil”, y que se abstengan de cometer actos violentos y de ataques contra edificios gubernamentales y los servicios públicos.

Asimismo, exhortó a las fuerzas de seguridad y la policía antidisturbios evitar realizar disparos o agresiones contra los manifestantes.

Por su parte, el principal partido de la oposición kurda en Irak, el Movimiento Gorran (Movimiento por el cambio en kurdo), instó este martes a la calma a medida que las protestas se vuelven más violentas.

"Pedimos a los ciudadanos y manifestantes que expresen su insatisfacción y lo planteen a las autoridades de una manera civil y lejos de la violencia”, dijo Gorran en un comunicado divulgado por la agencia Rudaw.

"Pasar a las manifestaciones en las calles de las ciudades y pueblos del Kurdistán es el resultado de la gobernabilidad fallida, el monopolio, la corrupción y la injusticia a lo largo de los muchos años de gobierno de los principales partidos de la región del Kurdistán", destacó.

Las tensiones en el Kurdistán, en el norte del territorio iraquí, han aumento a raíz del referéndum de independencia del pasado 25 de septiembre, en el que un 93 por ciento se pronunció a favor de separarse de Irak.

En respuesta a la consulta popular, el gobierno central de Irak impuso medidas económicas contra la región del Kurdistán, además exige a las autoridades locales cancelar los resultados del plebiscito como condición para iniciar negociaciones.