El tenor yucateco Nicolás Urcelay, conocido por su repertorio que lo mismo abarcó piezas de zarzuela y opereta, bolero y canción popular, será recordado este miércoles al cumplirse 98 años de su nacimiento.

Nombrado por el escritor y poeta José Díaz Bolio como “El Caruso del Mayab”, Urcelay nació el 20 de diciembre de 1919, en el seno de una familia acaudalada de Yucatán, integrada por Nicolás Urcelay Ruiz y Sara Alonzo Góngora.

Cuentan sus biógrafos que a los cinco años cursó sus primeros estudios musicales y tiempo después, impulsado por sus padres, cursó su formación en contabilidad.

En su adolescencia su vida tuvo un cambio drástico, ya que perdió a su padre, y en el marco de la administración cardenista su familia se quedó sin bienes, por lo que en 1939 viajó a la Ciudad de México para trabajar como empleado bancario.

Su suerte no habría de mejorar pronto destacan sus datos biográficos, en los que se destaca cómo echó a perder una oportunidad en la Hora de los Aficionados de la XEW, pues al trata de cantar el tema “Mujer”, en un ataque de nervios olvidó la letra de la canción, provocando su descalificación.

No obstante se empeñó en cantar, lo que lo llevó a estudiar con Isabel Sandoval de Grisi, quien lo instruyó y apoyó en su carrera, apunta el sitio "Sipse".

Por su parte, el portal de Memoria Histórica de España recuerda que Urcelay solo cantaba con sus propias partituras que guardaba en la casa de su maestra de canto.

Inició su carrera en el programa Zarzuelas y Operetas de la XEB, pasados dos años, en 1945 se convirtió en cantante de La Hora Nacional.

Un año después grabó sus primeras canciones, lo que en consecuencia lo llevó a hacer sus primeras presentaciones, como las que realizó en la Sala de Conciertos José Jacinto Cuevas en Mérida.

En 1949 se casó en Nueva Orleáns con Josefina Castro Alonso, tuvieron tres hijos: Nicolás, Martha y Carlos, a lo que siguió una larga gira de conciertos.

El tenor spinto hizo alarde de su voz en Cuba, Brasil, Argentina, Colombia, en Washington cantó para el presidente Harry S. Truman, y en Los Ángeles fue acompañado por la orquesta del español Xavier Cugat (1900-1990).

El Archivo musical de Nicolás Urcelay informó que el músico murió en 1959, a causa de un derrame cerebral, cuando contaba apenas con 39 años. Estaba en Tampico, lugar al que viajó para cumplir un compromiso en el Hotel Imperial.

Los restos de “El Caruso del Mayab” se encuentran en Panteón Florido, en su natal Mérida, Yucatán.