Investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) trabajan con desechos de orégano para producir composta, a fin de mantener los ciclos de nutrientes, así como a proporcionar refugio y alimento a diversas especies animales.

Especialistas del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (CIIDIR), Unidad Durango, sostuvieron que para la elaboración de la composta utilizan tallos y bagazo del orégano, así como estiércol de vaca para aportar microorganismos y nitrógeno para la degradación de residuos.

En un comunicado, las politécnicas Martha Celina González Güereca, Lilia Catalina Corral Torrecilla y María Guadalupe Vicencio de la Rosa explicaron que durante la extracción del aceite esencial a partir de las hojas del orégano por el método de destilación por arrastre de vapor de agua, se genera otro residuo conocido como bagazo que constituye el 90 por ciento en peso seco del inicial.

Por lo general, los desechos no reciben ningún tipo de tratamiento, ya que se queman a cielo abierto, los abandonan en el campo o depositan en sitios no regulados.

Por ello, se ha considerado que a través del compostaje se podrán reducir los residuos y obtener un producto con valor agregado que proporcionará beneficios económicos y ambientales.

Las expertas destacaron que el 90 por ciento de la planta se exporta, lo que representa una derrama económica de 160 millones de pesos a nivel nacional. Sin embargo, lamentaron que sólo se comercialice el 40 por ciento de la hoja, mientras que el 60 por ciento restante se convierte en desecho vegetal.

Además, indicaron que en Durango, la planta se colecta en época de lluvia, cuando está en plena floración, debido a que sus aceites esenciales se encuentran más concentrados.