Maíz, arroz, café, hortalizas, cebolla y caña de azúcar, figuran entre los productos cuya producción nacional se quedará en menos de la mitad de las necesidades de los venezolanos en 2018.

Se trata de una situación que mantendrá la que ya se vive en este 2017, y es originada desde la escasez de dólares para comprar insumos, hasta la elevación de precios que pasaron por carencia de refacciones, semillas o fertillizantes.

"Estimamos que vamos a poder cubrir solo entre 25 por ciento y 30 por ciento del consumo”, advirtió Aquiles Hopkins, presidente de la Confederación Nacional de Asociaciones de Productores Agropecuarios en declaraciones al diario El Nacional.

En maíz blanco, necesario para la hariza de las tradicionales arepas, dijo que la demanda es de 1.5 millones de toneladas, pero solo se producirán alrededor de 250 mil toneladas, 20 por ciento del consumo.

En lo que toca al maíz amarillo la demanda 2018 se estima en 2.4 millones de toneladas, pero la cosecha sumará medio millón de toneladas.

En el caso del arroz los cálculos indican que se atenderá el 40 por ciento de la demanda, mientras que en café se producirá un máximo de 400 mil quintales de grano cuando la demanda es de 1.6 millones.

Describió que Agropatria, empresa gubernametal que debe suministrar fertilizantes, semillas y agroquímicos, no entrega lo necesario a los agroproductores, por lo que estos buscan los insumos por su cuenta pero los encuentran a precios altos.

Por ello el precio de una cebolla en mercados y supermercados va de un mínimo de 60 mil bolívares a 100 mil por kilogramo, alrededor del 17.50 por ciento del salario mínimo integral.

El pasado 1 de noviembre el salario mínimo fue incrementado por quinta ocasión este año, ahora en 30 por ciento y quedó en 177 mil 507 bolívares, mientras el bono de alimentación llegó a 279 mil, por lo que el salario mínimo integral se ubicó en 456 mil 507 bolívares.

También hay escasez de repuestos para la maquinaria agrícola, entre otras razones por la falta de divisas, pues la útima asignación gubernamental de estas fue en abril de 2014.

José Ricardo Álvarez, presidente de la Federación de Asociaciones de Cañicultores de Venezuela, agregó que otro problema es la falta de combustible para la maquinaria.

La caña de azúcar, además de enfrentar la falta de combustible para la maquinaria con que se cultiva y cosecha, ve rezagados sus precios, por lo que demanda su actualización mensual para que no los rebasen los costos.

El caso de la caña de azúcar es fuerte, pues se calcula que se producirán unas 3.5 millones de toneladas, pero la demanda es de 15 millones de toneladas, menos del 25 por ciento.