Las principales barreras para seguir una dieta correcta son las propias ideas en las que se desenvuelve la familia dentro de una sociedad, expuso Reyna Sámano, académica de la Universidad del Valle de México (UVM), Campus Chapultepec.

"Las personas perciben que un niño con exceso de peso puede representar mejor salud contra alguien con peso adecuado", señaló la especialista.

En la investigación Barreras para perder peso desde la perspectiva de los niños con sobrepeso/obesidad y sus padres: un enfoque sociocultural, Reyna Sámano, explicó que el objetivo del estudio fue identificar las barreras para perder peso, incluida la percepción de éste.

Así como creencias, hábitos, opinión de apoyo social y recomendaciones desde la perspectiva de niños con sobrepeso u obesidad y de sus padres, se informó en un comunicado de esta casa de estudios.

Indicó que algunos de los hallazgos en los hábitos y creencias sobre la alimentación y actividad muestran que los niños se saltan las comidas, comen más chatarra el fin de semana y se despiertan casi a mediodía sábado y domingo.

En tanto, los padres prefieren mantener a sus hijos en casa viendo la televisión por el miedo a la inseguridad social y creen que en la medida que los pequeños crecen su peso será normal cuando sean adultos.

Además, consideran que el agua potable es tan cara como beber jugo o refresco y para algunos adultos comer vegetales es para animales, resalta el estudio que incluyó a niños y adolescentes de entre 10 y 18 años con diagnóstico de sobrepeso u obesidad y sus padres.

La doctora refirió que las tasas de obesidad infantil severa se han triplicado en los últimos 25 años, con importantes diferencias por raza, sexo y pobreza, y mencionó que en 2006, 70 por ciento de la población adulta tenía sobrepeso, mientras que en adolescentes la población era 35 por ciento.

Asimismo, el estudio arrojó que los padres se sienten culpables de dejar a sus hijos solos para sus trabajos y en compensación compran comida chatarra, que se suma al sentimiento de culpabilidad, lo que limita su autoridad cuando los mismos padres no pueden seguir un estilo de vida saludable.

Destacó que algunos familiares apoyan hacer ejercicio, pero no continúan debido a la falta de tiempo, dinero o tiempo libre, en varias escuelas se vende comida rápida y la actividad física recomendado no se realiza.

Ante ello, los niños y padres participantes del estudio sugirieron que se promuevan programas en la televisión sobre la dieta saludable y las consecuencias del sobrepeso. Los niños requieren una explicación clara sobre las consecuencias del sobrepeso y sobre una dieta saludable.

La experta, coautora de la investigación, dijo que la falta de percepción de sobrepeso y obesidad, así como de sus consecuencias como una enfermedad con comorbilidades, impide a los pacientes cumplir con un tratamiento nutricional, por lo que es importante que los programas de salud integren información sobre estos padecimientos.