Un grupo de investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco y desarrollan y evalúan materiales avanzados para evitar daños en los monumentos históricos.

Los científicos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) unidad Mérida explicaron la importancia de diseñar nanopartículas, ante la humedad y porosidad que manifiestan las estructuras.

Es necesario trabajar en equipo con los restauradores del patrimonio cultural, mediante un trabajo que combine la ciencia de materiales, la petrofísica y la microbiología, detallaron.

La investigadora Patricia Quintana Owen, quien encabeza el proyecto, precisó que los científicos del Cinvestav desarrollan materiales a base de óxidos mixtos de magnesio, zinc, calcio y titanio, con propiedades antimicrobiánicas y que actúan en condiciones de luz natural, artificial o en la oscuridad.

Sin embargo, aclaró que esta tecnología sólo puede ser aplicada a los monumentos históricos hasta contar con un análisis completo de los efectos que podría tener sobre los materiales constructivos, para no modificar su apariencia estética.

Los monumentos expuestos al medio natural, abundó en un comunicado del Cinvestav, son afectados en su porosidad y por consiguiente en su absorción de agua.

"Los hace susceptibles a una rápida colonización por diversos organismos como bacterias, algas, hongos y líquenes, especialmente en climas tropicales donde existen elementos como las altas temperaturas, elevados niveles de humedad, radiación solar”, explicó Quintana Owen.

Recalcó que por ello se trabajan sistemas de protección antimicrobianos para prevenir el crecimiento de los microorganismos; sin embargo, para aplicar las nuevas tecnologías deberán contar con la aprobación del Instituto Nacional Antropología e Historia (INAH).