De enero a octubre, 135 mil 490 mexicanos han sido repatriados de Estados Unidos, en medio una política migratoria xenófoba del gobierno estadunidense, encabezado por Donald Trump, informó el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez.

Al presentar los resultados de la Encuesta Nacional de Personas Migrantes en Tránsito por México, “Los desafíos de la migración y los albergues como oasis”, refirió que de ese total de connacionales repatriados, 123 mil 636 son hombres y 11 mil 854 mujeres.

Al citar datos de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaria de Gobernación (Segob), previó que esas cifras podrían aumentar en los próximos años, tomando en cuenta que entre 2010 y 2014, cada año fueron repatriados cerca de 400 mil mexicanos de esa nación.

En el evento realizado en la sede de la CNDH, ubicada en el Centro Histórico, González Pérez resaltó que en 2016 fueron repatriados 216 mil 232 mexicanos de Estados Unidos, de los cuales 197 mil 27 fueron hombres y 22 mil 905, mujeres.

El ombudsman nacional expuso que el Instituto de los Mexicanos en el Exterior (IME) reportó que en 2016 había 12 millones 27 mil 320 mexicanos viviendo fuera del país, de los cuales 97.33 por ciento nacieron en el vecino país del norte y que en 2016 fueron repatriadas

En el marco del Día Internacional de la Migración que se celebra cada 18 de diciembre, se pronunció en contra de la criminalización de las personas migrantes y las conductas xenófobas y racistas contra ellas.

Dejó claro que la política migratoria debe tener como eje central a la persona y no ver a la migración como un tema de seguridad nacional y expresó que esta fecha permite hacer un llamado de respeto a la universalidad que tienen los derechos humanos de las personas en contexto de migración, de respeto a la dignidad humana y al derecho que toda persona tiene de migrar sin limitación u obstáculo alguno.

De acuerdo con la encuesta realizada a mil migrantes en tránsito por México de 15 años y más, los principales problemas que enfrentan durante su paso por el país son robos, con 23.3 por ciento; secuestros, con 10.7 por ciento, y crimen organizado, con 10.2 por ciento.

Las zonas que consideran más inseguras se ubican en el trayecto por la zona sur, desde Chiapas hasta el Estado de México, y en la zona norte, desde Tamaulipas, Sonora y Chihuahua, hasta Baja California.

De acuerdo con el documento realizado por la CNDH de manera conjunta con el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, el levantamiento de la encuesta se realizó del 11 de junio al 12 de diciembre de 2016, en albergues, comedores y casas del migrante a lo largo de cinco rutas a nivel nacional.

De tal suerte que siete de cada 10 personas migrantes entrevistadas dijeron ser de nacionalidad hondureña, uno de cada 10 salvadoreña, al igual que guatemaltecos. En conjunto, la población centroamericana entrevistada equivale a 94.4 por ciento.

El restante 5.6 por ciento representa a diversas nacionalidades: haitiana, cubana, rusa, congoleña, entre otras, y aunque las razones por las cuales deciden quedarse en México son diversas, sobresale el endurecimiento de los operativos migratorios en Estados Unidos.

Las principales causas por las que salieron de su nación son inseguridad y violencia, un 46.6 por ciento, contra un 32 por ciento de razones económicas, mientras que 60.6 por ciento dijo contar con una arraigada tradición migratoria y 13.7 por ciento comentaron que “es poca”.