Uno de los errores más comunes al vacacionar es no establecer un presupuesto de lo que se utilizará, por lo cual es importante planificar, determinar el itinerario, y ajustar el plan de gastos, destacó Almundo.com.

De acuerdo con la country manager de Almundo.com, Sylvia Esquivel, en esta temporada es necesario cuidar las finanzas personales, y para ello, se debe determinar el objetivo de las vacaciones: descanso, esparcimiento o con pareja, entre otros.

Lo anterior ayudará a saber qué tipo de transporte se necesita, el hospedaje ideal y las actividades que puedes realizar; así como los días disponibles y la cantidad de dinero que se requiere, indicó en un comunicado.

Además de determinar el itinerario y ajustar el plan de gastos de acuerdo al presupuesto y el número de paseantes, así como determinar el tiempo disponible.

Al hacer el presupuesto es importante considerar un aproximado; si se cuenta con 10 mil pesos, se requiere de dos mil 500 diarios, al ser una estancia de cuatro días contemplando traslados, actividades y percances extras.

Es importante recordar que cualquier cambio de fecha cuesta entre 10 y 15 por ciento respectivamente del total de la compra.

Por otro lado, indicó, es importante consultar la disponibilidad dos o tres meses antes de emprender un viaje en esta época, pues en la mayoría de los hoteles se agota el cupo desde cuatro semanas antes de Navidad y Año Nuevo.

No obstante, existen también opciones de cuatro estrellas que tienen los mismos servicios que uno de cinco, pero con una tarifa entre 20 y 30 por ciento respectivamente menor en el costo total.

Señaló que los viajeros prefieren viajar con todo incluido. Cuando en una cotización se incluye el avión, transporte al hotel, alimentos y bebidas, los precios pueden bajar entre 30 y 35 por ciento de manera respectiva, el cual es una de las formas más prácticas al momento de viajar; además que incluye atracciones culturales y de entretenimiento en un mismo lugar.

A su vez, al pagar el viaje, es importante aprovechar las promociones que los bancos ofrecen al usar tarjetas de crédito; revisar las mensualidades sin intereses y descuentos especiales con empresas afiliadas, siempre y cuando estas no rebasen 25 o 30 por ciento respectivamente de los ingresos de cada persona.