Como un artista cuyas interpertaciones no sólo son memorables sino ejemplares, fruto del talento conjugado con la disciplina y la pasión por la música, fue considerado el tenor Alfonso Navarrete, durante la presentación de un disco doble que rescata algunas de sus más grandes interpretaciones.

"Alfonso Navarrete. Tenor, un homenaje a una de las figuras mexicanas del arte vocal" es el título del material presentado por Lidia Camacho, directora del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), en un acto al que asistieron la secretaria de Cultura, María Cristina García Cepeda, el contratenor Héctor Sosa, el crítico de arte Manuel Yrizar y el propio cantante Alfonso Navarrete.

Luego de recordar que el material se suma a la colección "Memorias sonoras", la titular del INBA recordó que “la ópera es un espectáculo que ocupa un espacio central en la historia del Palacio de Bellas Artes.

"La huella sonora de este recinto constituye una de las grandes riquezas de nuestro acervo, y es precisamente la recuperación de ese acervo sonoro una de las tareas primordiales que ha dado lugar, hasta este momento, a seis discos que recuperan parte de la historia del arte vocal en México y a las figuras que han dado brillo al principal escenario de este país”.

Este trabajo de recuperación de acervos es fundamental; llegar a este momento y tener la posibilidad de escuchar, ya digitalizada y remasterizada, la voz de una de las figuras centrales de la ópera en México”, puntualizó.

Destacó que estos discos van acompañados de una investigación que le da mucho sentido a la presentación; y será para que las generaciones que no tuvieron el privilegio de escucharlo encuentren en este material un acercamiento a su talento, a su gran pasión por la música.

Sobre esta nueva producción discográfica, el tenor Alfonso Navarrete aseguró que para él ha sido una remembranza muy espectacular desde el punto de vista humano.

Después de agradecer la presencia del público en el evento, así como de sus amigos, familia y comunidad artística, compartió: “A la distancia veo que fue una insensatez cantar 23 o 24 papeles diferentes; a esta también la llamo insensatez deportiva, porque cuando miro al pasado y me doy cuenta de que eran obras muy complicadas, que afortunadamente pude sortear y cantarlas con un gran cariño, fue por el amor de mi familia que me alimentó”.

En su oportunidad, Francisco Méndez Padilla, director del concurso Carlo Morelli,  dio lectura a las notas que acompañan al disco doble, “producto de las conversaciones tan gratas y reveladoras sostenidas con el cantante”.

Sobre Memorias Sonoras, dijo que “es una valiosa e indispensable colección, la cual preserva para la posteridad las voces de los artistas que protagonizaron la historia operística de México en las últimas décadas del siglo XX”.

El contratenor Héctor Sosa aseguró que las grabaciones significaron muchas horas de trabajo y que ninguna de ellas fue realizada para salir a la luz, ya que las grabaciones del Palacio de Bellas Artes son sólo un registro. “Presentar un producto casi de concierto y darlo a conocer de manera comercial como un disco doble es un reto. Son 26 maravillosos tracks”.