Autoridades iraníes ordenaron hoy el cierre de todas las escuelas de educación básica en esta capital y otras ciudades, por los altos niveles de contaminación ambiental registrados en los últimos días, que ponen en riesgo la  salud de las personas.

La agencia oficial de noticias IRNA informó que todas las escuelas de educación inicial y primaria en Teherán, que alberga a 14 millones de residentes, suspendían este domingo (día laboral en Irán) y hasta nuevo avisos sus actividades, debido a los asfixiantes niveles de contaminación del aire.

La concentración de partículas finas PM2.5 (polvo, cenizas, hollín, partículas metálicas, cemento y polen, entre otras) en el aire alcanzó esta mañana los 185 microgramos por metro cúbico en el sur de Teherán y 174 en el centro.

Los niveles están muy por encima de los recomendados por la Organización Mundial de la Salud (0MS), establecidos en un máximo de 25 microgramos por metro cúbico (m3) durante un período de 24 horas.

En tanto, las ciudades noroccidentales de Tabriz y Urmia, las escuelas permanecieron cerradas este domingo, por segundo día consecutivo, por los mismos motivos, destacó la agencia oficial de noticias de la República Islámica.

Las autoridades ambientales también ordenaron el cierre de minas y fábricas de cemento en toda la provincia de Teherán y reforzaron las medidas de restricciones regulares de tráfico en el centro de la capital.

Además, pidieron a los ancianos, niños, mujeres embarazadas y personas con problemas cardíacos y respiratorios, permanecer en el interior de sus hogares y evitar exponerse al aire libre, si no es necesario.

Cada año, Teherán sufre de malos niveles de contaminación, debido a que las temperaturas frías provocan un efecto conocido como "inversión de temperatura", que crea una capa de aire cálido sobre la ciudad, dejando atrapada la contaminación emitida por más de ocho millones de automóviles y motos.

En 2014, casi 400 personas fueron hospitalizadas con problemas cardíacos y respiratorios causados por los altos índices de contaminación ambiental en Teherán, mientras que mil 500 más requirieron tratamiento especializado.

El Ministerio de Salud de Irán estimó que la contaminación en 2012 contribuyó a la muerte prematura de cuatro mil 500 personas en Teherán y unas 80 mil más en todo el país.