La segunda vuelta de la elección presidencial chilena transcurre hoy, a media jornada, con normalidad en todo el país, en una día que en la zona central registra una temperatura de 30 grados centígrados.

Los encargados de los centros de votación indicaron que durante la mañana se observó un lento flujo de ciudadanos, el cual podría incrementarse en horas de la tarde, tal como ocurrió en la primera ronda del 19 de noviembre pasado.

Fuentes del Servicio Electoral (Servel) indicaron que el proceso se realiza con normalidad, sin mayores inconvenientes y con prácticamente la totalidad de las mesas constituidas para recibir el voto de los chilenos en esta trascendental elección.

Guillermina Mena dijo a Notimex que “voto desde siempre, tengo 70 años y siempre voto, aunque esté enferma, en cama, igual me levanto y vengo a votar porque no me gustaría quedarme con el cargo de conciencia que no voté”.

“Yo voto desde siempre, ya ni me acuerdo la primera vez que voté pero siempre lo hago, con lluvia, con frío, con calor, estando bien o estando mal, siempre hay que venir a votar para tener al mejor presidente”, añadió al salir de un colegio en la capitalina comuna de San Miguel.

Por otra parte, Pedro Vega también concurrió este domingo a votar para elegir al próximo presidente, tras lo cual señaló que “los chilenos somos responsables y hay que votar, por quien sea pero hay que votar, ese mensaje es para los jóvenes”.

Agregó que “los viejos siempre somos los primeros en venir a votar porque siempre nos levantamos temprano, ojalá los jóvenes vengan por la tarde, una vez que se recuperen de la fiesta a la cual seguramente fueron anoche”.

Por la mañana se observó una gran cantidad de personas de la tercera edad concurriendo a votar, quizás para evitar el calor de la tarde que, según el pronóstico, debería superar los 30 centígrados.

La jornada electoral se efectúa en gran parte del país con normalidad, excepto algunos incidentes menores que se produjeron en algunos locales por la presencia de dirigentes políticos que están fiscalizando el acto eleccionario.

Uno de los más polémicos se produjo en el Estadio Nacional, donde el excandidato presidencial derechista José Antonio Kast ejerció labores como “apoderado de mesa” de la candidatura del abanderado de Chile Vamos Sebastián Piñera.

Algunos dirigentes políticos de izquierda acusaron a Kast de “intervencionismo electoral” y pidieron la salida del excandidato desde la mesa 1-M, todo ello entre gritos vinculados a que la derecha fue responsable de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura (1973-1990).

Varios manifestantes que portaban letreros alusivos a ejecutados por los organismos de seguridad de la dictadura en la década de los 70 fueron desalojados por la policía del Estadio Nacional, el cual fue ocupado como centro de detención por el régimen militar durante varios meses.

La mesa donde se encuentra Kast debió ser rodeada por las fuerzas militares, las que están encargadas de la seguridad del proceso, en medio de gritos de sus partidarios y detractores y de palabras del político descartando abandonar el lugar.

En el mismo recinto deportivo, los encargados de una mesa encontraron al interior de la caja con los materiales electorales un juguete sexual de color rosado, en uno de los hechos más extraños de la historia de las elecciones chilenas.

En la austral Villa Santa Lucía, en la Región de Los Lagos, que ayer se vio remecida por un aluvión que dejó al menos cinco muertos y 18 desaparecidos, la elección fue suspendida por razones de fuerza mayor debido a la imposibilidad de colocar la mesa receptora de sufragios para los 298 electores del lugar.