Durante muchos años, la migración ha sido una expresión individual para intentar superar la adversidad y mejorar las condiciones de vida relacionadas a situaciones económicas y culturales, o bien, motivada por problemas sociales, políticos y de violencia o inseguridad, así como por desastres naturales.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estimó en 2013 que en el mundo había 232 millones de migrantes internacionales, lo que representa 3.2 por ciento de la población mundial, cifra que de acuerdo con la Organización Mundial para las Migraciones (OIM) podría alcanzar los 405 millones en el 2050.

Debido al creciente número de migrantes y su repercusión en el mundo, la Asamblea General de la ONU promulgó el 18 de diciembre como el Día Internacional del Migrante; con la finalidad de sensibilizar y llamar la atención sobre los desafíos sociales que enfrenta este sector, los desplazados y los refugiados en el mundo.

En México, la población que reside en una entidad distinta a la de su nacimiento o que nació fuera del país asciende a 22.1 millones de personas, lo que representa 18.5 por ciento del total de habitantes de la nación, de acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (Enadid) 2014, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi),

Las entidades con más porcentaje de población no nativa son: Quintana Roo, con 51.3 por ciento; Baja California, con 44.6 por ciento y Baja California Sur, con 39.6 por ciento, estados caracterizados por su gran desarrollo turístico o dinámica fronteriza, mientras que en el extremo opuesto se ubican Oaxaca, con 7.7 por ciento; Guerrero, con 6.4 por ciento y Chiapas, con 4.3 por ciento.

Así la mayoría de los migrantes de la Ciudad de México se dirige al Estado de México; Veracruz y Puebla son la segunda y tercera entidad elegida como destino, mientras que los que salen de Tamaulipas se van a Veracruz, Nuevo León y Coahuila.

A nivel exterior, Estados Unidos es el principal destino de los migrantes que salen de México. Durante la década de 1990 lo fue en promedio para poco más de 95 de cada 100 migrantes internacionales.

Para 2014, esta cifra se redujo hasta representar 86.3 por ciento derivado de una serie de medidas restrictivas del gobierno del vecino país del norte para la entrada o permanencia de extranjeros en su territorio, además de otras causas.

Según el sondeo, la nación de destino mantiene una relación con la edad al emigrar: niños, 90.7 por ciento; adultos, 89.6 por ciento y los adultos mayores, 93.6 por ciento emigran a la Unión Americana, mientras que en los jóvenes empieza a diversificar la elección del país en la que deciden ir a buscar mejores oportunidades de desarrollo personal, y 82.3 por ciento se dirige a Estados Unidos.

Los tres principales motivos para salir del país son: laborales, 67.8 por ciento; reunirse con la familia 14.4 por ciento, y estudiar 12.4 por ciento. En el otro extremo se encuentra la regularización migratoria, con 0.8 por ciento y quienes lo hicieron motivados por la inseguridad pública o violencia 1.0 por ciento.

Entre los lugares de destino preferidos en Estados Unidos están California, con 27.4 por ciento y Texas, con 20.5, mientras que Georgia, con 3.3 por ciento, se consolida como un lugar al cual se dirigen los migrantes; si bien su participación es mínima aún, es muestra de cómo se dispersan en el territorio estadunidense.

La migración no sólo impacta en la composición y estructura de la población residente en el país; también tiene impacto en la necesidad de servicios de salud, educación o la demanda de generación de fuentes de empleo, tanto para quienes regresan a su lugar de origen como para quienes llegan a buscar mejores condiciones de vida.

Además, diversos rasgos sociodemográficos como la edad, el sexo, la situación conyugal, el nivel de instrucción, la posición en la estructura de parentesco, y la condición de salud, entre otros, intervienen en un momento o de forma específica para tomar la decisión de cambiar de lugar de residencia.

En 2016, según el Anuario de Migración y Remesas México 2017, el país recibió por flujo de remesas, 27 mil millones de dólares, su máximo histórico, monto que superó los ingresos por divisas percibidas por Inversión Extranjera Directa, ingresos por viajeros internacionales y exportaciones petroleras en ese mismo año.

En las últimas cinco décadas, la migración internacional creció de manera significativa al pasar de 80.8 millones de personas y representar 2.4 por ciento de la población mundial en 1965 a 243.7 millones, es decir 3.3 por ciento, en el año2015.

De los migrantes mexicanos, 98.4 por ciento tiene como destino América del Norte, fundamentalmente Estados Unidos; Europa y América Latina y el Caribe ocupan el segundo y tercer lugar, respectivamente, como regiones de destino para la emigración mexicana.

Canadá es el segundo país al que se dirigen los mexicanos, sobre todo a las provincias de Ontario, con 36.5 por ciento y Quebec, con 23.8 por ciento. Entre 2010 y 2016, aumentaron 47 por ciento las solicitudes para el Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales en Canadá, la mayoría se sitúa en Ontario, Columbia Británica y Quebec.

La población de migrantes mexicanos en Estados Unidos se ha mantenido constante en los últimos años, de acuerdo con la Encuesta de la Comunidad Americana (ACS, por sus siglas en inglés). En 2015 residían en ese país 11.9 millones de mexicanos, cifra a la que se debe agregar la de los descendientes de la segunda y tercera generación, con lo que existen unos 35 millones de connacionales.

Entre los elementos que determinan las características sociodemográficas de esta población y sus condiciones de vida se encuentran las políticas migratorias y situación económica de la nación norteamericana.

En 2015, el estado Tamaulipas recibió la mayor cantidad de migrantes repatriados, unos 56 mil 300, y en promedio las autoridades migratorias estadunidenses repatriaron cada día a 480 mexicanos en ese mismo año.

En los siguientes años se prevé que continúe la política migratoria de Estados Unidos hacia tener más control de la migración documentada y más presión sobre la indocumentada.

El retorno es una de las facetas del ciclo migratorio. Cuando el regreso es provisional se transforma en un eslabón más de la experiencia migratoria, mientras que, si éste es definitivo, constituye el cierre de un proceso, lo que podría generar el inicio de un nuevo ciclo.

Cualquiera que sea el motivo del regreso, voluntario o forzado, los migrantes que regresan a México enfrentan retos para su reintegración familiar, a su comunidad, al sistema educativo, al mercado laboral y, sobre todo, desafíos en el ámbito personal.

Los cuatro estados tienen muy alto Grado Absoluto de Intensidad Migratoria son: Zacatecas, Michoacán, Guanajuato y Nayarit.

El Día Internacional del Migrante es una ocasión para que ciudadanos, líderes comunitarios y gobernantes reafirmen el compromiso de establecer sociedades diversas y abiertas, que brinden oportunidades y aseguren una vida digna a todos los seres humanos, sin importar su origen.

En México se deben redoblar esfuerzos para promover la defensa de los derechos de los diversos grupos; los diferentes niveles de gobierno, sociedad civil, sector privado y academia, se deben coordinar y articular políticas y estrategias en favor de los migrantes mexicanos, de sus familiares que viven en territorio nacional, y de quienes opten por retornar, vivir y/o transitar por el país.