Expertos en materiales biodegradables calificaron de positiva la iniciativa de prohibir el uso de bolas de plástico en Sonora para evitar la contaminación y afectación a los ecosistemas naturales.

El investigador y catedrático del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), Tomás Madera Santana, destacó que es acertada la propuesta de reformar la Ley de Equilibrio Ecológico y Protección al Medio Ambiente de Sonora.

Explicó que medidas similares han sido adoptadas en diferentes países como España, donde en 2007 contabilizaban el consumo de 355 bolsas por persona al año y tras su restricción, disminuyó a 155 en 2014 y se estima que para 2018 no sobrepase las 50.

Agregó que cualquier iniciativa de esta naturaleza que se apruebe en Sonora debe integrar la cooperación entre productores, empresarios, consumidores, legisladores, ambientalistas y expertos en tecnologías de plásticos.

La diputada por el Partido Acción Nacional (PAN) y presidenta de la Comisión de Ecología, Medio Ambiente y Cambio Climático, Sandra Hernández Barajas, presentó la iniciativa de reformas para modificar la legislación y prohibir el uso de bolsas de plástico en Sonora.

La legisladora local expuso que especialistas en temas ambientales señalan que en México se utilizan 20 millones de bolsas de plástico por día, que tardan entre 400 y mil años en degradarse, dependiendo del tamaño y peso de cada bolsa.

Madera Santana explicó que hay tres tipos de bolsas de plástico convencionales como la biodegradable, cuya constitución tiene almidón o fécula de maíz, papa o cualquier otro vegetal, mezclada con polietileno y su degradación tarda 18 meses.

Asimismo, también existe la bolsa compostable, la cual comparte similitudes de materiales con la anteriormente descrita, con la diferencia de que esta necesita permanecer en condiciones de composta para su degradación, no en un relleno sanitario, dijo.

Por último, abundó, la bolsa oxodegradable, fabricada con derivado de polietileno o un aditivo de petróleo que al exponerse a la luz del sol y al oxígeno del aire, empieza a degradarse.

El investigador aseguró que los primeros dos tipos son los más amigables para el planeta, ya que el tercero no impide que queden residuos de plástico en el medioambiente.

Asimismo, planteó, para que se puedan emplear este tipo de bolsas ecológicas es necesario implementar medidas de almacenamiento en el municipio, así como educar ambientalmente a la sociedad.

Exhortó a la ciudadanía a separar la basura orgánica e inorgánica y a utilizar bolsas reusables de fibra natural, ya que de esta forma se disminuye la producción de bolsas de plástico para los supermercados.