Empresarios hondureños reportan efectos de inestabilidad política

La empresa privada hondureña ha registrado pérdidas millonarias en el marco de la inestabilidad política poselectoral, lo que podría tener un impacto negativo sobre la economía hondureña de 0.1 a 0.2...

La empresa privada hondureña ha registrado pérdidas millonarias en el marco de la inestabilidad política poselectoral, lo que podría tener un impacto negativo sobre la economía hondureña de 0.1 a 0.2 por ciento el Producto Interno Bruto (PIB), dijo a la prensa la Secretaría de Finanzas.

El llamado empresarial ocurre un día después de que se registraran protestas en Tegucigalpa y otras ciudades del país, en contra del presunto fraude electoral y la falta de transparencia del Tribunal Supremo Electoral (TSE) sobre los comicios presidenciales del pasado 26 de noviembre.

Expertos citados por la radio HRN indicaron la posibilidad de revisar a la baja las proyecciones de crecimiento económico, que se habían fijado entre 4.3 y 4.5 por ciento, por las pérdidas sufridas por la ocupación de vías públicas y disturbios que han afectado el transporte de mercancias y afectado la jornada de trabajo.

Fuentes empresariales indicaron que el sector productivo es la columna vertebral del país, y reclamaron a los sectores políticos en pugna encontrar soluciones definitivas y evitar manifestaciones en las calles.

Los empresarios señalaron que los establecimientos que en las semanas precedentes reportaron robos masivos y destrucción de sus instalaciones han tenido que reacomodar o recortar personal y las jornadas de actividad.

En las ciudades de mayor aglomeración y contribución económica, las operaciones de compra y venta cayeron en 60 por ciento, como un desencadenante del retraso en el pago de aguinaldos y del salario regular.

Del jueves al sábado, partidarios de la Alianza de Oposición, que denuncian un presunto fraude contra su candidato Salvador Nasralla, reactivaron sus protestas con la quema de llantas y el cierre de vialidades, las cuales fueron dispersadas por efectivos de seguridad.

Los manifestantes exigen el reconteo de todos los votos de las elecciones del pasado 26 de noviembre, que le dieron la ventaja al presidente Juan Orlando Hernández, sin que el TSE haya declarado un ganador ante las irregularidades registradas incluso por la Misión de Obervadores de la OEA.

Durante la semana, el líder de la Alianza, el expresidente Manuel Zelaya Rosales, explicó que "la protesta es un derecho", y convocó a los partidarios de Nasralla movilizarse en todas las vías públicas del país.

Luego de los disturbios, el presidente Hernández dijo la noche del viernes que “Honduras no se va a detener y se castigará a los culpables de los actos de violencia, quemas de automóviles y agresiones al pueblo hondureño", y acusó a Zelaya Rosales y Nasralla de incitar a la violencia.

“Hoy todos fuimos testigos que quisieron paralizar el país; quisieron que los niños no fueran a la escuela; quisieron que el comerciante no vendiera; quisieron que el taxista no circulara, que el mesero no recibiera su propina. Que el productor no llevara su producto del campo a la ciudad", afirmó.

El mandatario aseguró incluso que “miembros de maras y pandillas participaron en toma de calles y generaron actos de violencia atendiendo órdenes de Manuel Zelaya Rosales y del candidato Salvador Nasralla”.

Señaló que “la respuesta policial y militar permitió restaurar la libre circulación minutos más tarde. Las investigaciones para identificar a las maras y pandillas que están participando en estos hechos sigue en curso y en las próximas horas se brindarán resultados", recalcó.

Según el presidente, "los grupos criminales están siendo financiados con fondos de dudosa procedencia. Investigaciones recientes nos indican que estos pueden venir de Venezuela y de organizaciones como las FARC, que ya han expresado su apoyo a estas actividades violentas, de desorden y anarquía”.