Japón planea un presupuesto de defensa récord de 46 mil millones de dólares (5.19 billones de yenes) para el próximo año fiscal con la intención de fortalecer su sistema antimisiles ante la amenaza planteada por Corea del Norte.

Se espera que el gobierno destine 5.19 billones de yenes para defensa en la propuesta de presupuesto inicial del país para el año fiscal que comienza en abril de 2018, reportó el diario Nikkei.

Marcará el sexto año consecutivo de aumentos en los gastos de defensa, superando el presupuesto de 5.12 billones de yenes para el año fiscal en curso.

Japón también destinará fondos para introducir el sistema de misiles antibuque Joint Strike Missile, que se dispara desde aviones de combate contra objetivos terrestres o marítimos.

El Ministerio de Defensa dejó estas armas fuera de su solicitud de presupuesto en agosto, pero las agregó a medida que se intensificó la amenaza por parte de Corea del Norte.

Gran parte del aumento continuará protegiendo a Japón contra las armas nucleares y el desarrollo de misiles que Corea del Norte lleva adelante a pesar de las sanciones de la comunidad internacional. y las prohibiciones impuestas por Naciones Unidas.

El financiamiento adicional cubrirá el costo de los preparativos para la introducción del sistema interceptor de misiles terrestres Aegis Ashore, del ejército de Estados Unidos, según el reporte el diario especializado en información financiera.

La semana pasada, el ministro de Defensa de Japón, Itsunori Onodera, comentó que el país planea comprar misiles de crucero de largo alcance de las empresas estadunidenses.

La medida es controvertida ya que la constitución pacifista de Japón prohíbe el uso de la fuerza como medio para resolver disputas internacionales.

Mientras tanto, el presupuesto suplementario para el año fiscal 2017 incluye alrededor de 230 mil millones de yenes en gastos de defensa, superando el récord de 212 mil 400 millones de yenes registrados en el año fiscal 2012.

Se tomarán ciertos pasos para reforzar las defensas de misiles programadas originalmente para el año fiscal 2018, incluida la adquisición de información técnica clave del ejército estadunidense necesaria para desplegar el sistema Aegis Ashore.

El plan complementario también pagará por mejoras al entorno terrestre de defensa aeroespacial de Japón, una red de instalaciones de radar y comando que rastrean los misiles balísticos entrantes y ordenan una respuesta apropiada.

También se buscará una mejoría en la capacidad del sistema defensivo Patriot Advanced Capacidad-3 misiles tierra-aire ofreciendo el doble del rango de los cohetes actuales.

Las tensiones con Pyongyang por sus persistentes ensayos de misiles y armas nucleares ha dominado el panorama político de Japón durante 2017, una situación que el primer ministro Shinzo Abe consideró como "la más grave desde el final de la Segunda Guerra Mundial".