Los candidatos a la Presidencia de Chile, Alejandro Guillier (La Fuerza de la Mayoría) y Sebastián Piñera (Chile Vamos), cerraron anoche sus campañas electorales con miras a la segunda vuelta de las elecciones del próximo domingo.

Los dos abanderados pronunciaron sus discursos en forma simultánea. Guillier en el Paseo Bulnes, al aire libre y con el presidencial Palacio de La Moneda como telón de fondo, y Piñera en el Teatro Caupolicán, un histórico lugar de concentraciones políticas.

Miles de personas, partidarios de ambos abanderados, disfrutaron de espectáculos musicales previos a la espera de los discursos de cierre de quienes se disputarán la Presidencia de Chile el próximo domingo.

Guillier contó con la presencia del expresidente uruguayo José Mujica (2010-2015) como invitado especial, quien pronunció un discurso centrado en el latinoamericanismo y en la necesidad de unir a todos los habitantes de la región.

“Cuando era joven pensaba que todos teníamos que ser de izquierda o por lo menos socialistas. Pero no, tenemos que juntarnos como somos, derecha o izquierda, lo importante es que somos latinoamericanos”, puntualizó.

Dirigiéndose a los jóvenes, el ex gobernante les dijo “vale la pena hacer algo por los demás, saber que no hay seres humanos insustituibles, hay causas insustituibles. La historia no la cambia el Quijote, la cambia la actitud de Sancho”.

Mujica dijo que “el mercado potencial más grande que tenemos son los pueblos de América Latina, por eso no me canso de predicar, y se lo tengo que decir a los chilenos, porque ustedes tienen la confirmación que les dio la cordillera. Están cerca, pero a veces están lejos. Se abren al mundo, pero se cierran para sus vecinos”.

“Chilenos elijan lo que tengan que elegir”, manifestó Mujica respecto a la segunda vuelta del próximo domingo, tras lo cual reconoció que Piñera “siempre habló muy bien de Uruguay, y se lo reconozco, pero yo estoy con el mundo progresista”.

Luego fue el turno de Guillier, quien dijo que la presencia de Mujica “es una lección de humildad, de donde queremos ir, por eso me siento halagado, amigo Pepe. Tu presencia nos revitaliza y nos ayuda a la unidad del progresismo”.

“Tu presencia ayuda a construir ese Chile unido y esa fuerza del cambio que nos ayuda a derribar a una derecha conservadora que no tiene futuro para Chile”, indicó el abanderado de izquierda, quien añadió que desea ser “el presidente de la gente”.

Agregó que “la derecha solo ofrece más de lo mismo y protegiendo a los de siempre. El futuro es nuestro, no queremos un gobierno de mentira, donde el dinero y la política tienen una relación insana. No a Sebastián Piñera”.

“Piñera ya tuvo su oportunidad y representa un país impuro, con una Ley de Pesca que benefició a algunos”, recordó el senador independiente, quien señaló que su contendiente “le regaló el mar de Chile a siete familias y dejó a los pescadores en medio del hambre” durante su gobierno (2010-2014).

Guillier prometió un “gobierno decente”, con “un programa construido con base en el diálogo con muchos chilenos”, tras lo cual llamó a votar porque no concurrir a sufragar “es permitir que gane la derecha conservadora y volver atrás, es entregarle el triunfo a la derecha que no va a gobernar para la gente”.

“Les pido con humildad, la historia me puso en un lugar que a lo mejor no busqué, pero acepto el desafío. Quiero ser presidente de Chile, les pido un último esfuerzo, estamos en una decisión histórica, a ganar el domingo 17 y a cambiar la historia”, dijo.

Piñera, por otra parte, realizó su cierre de campaña junto a unas seis mil personas en el Teatro Caupolicán de esta capital, un recinto tradicional de históricas concentraciones políticas en este país sudamericano.

Junto a su familia, dirigentes políticos de los partidos de centro-derecha y partidarios, Piñera esbozó los principales lineamientos de lo que sería su segundo gobierno si gana a Guillier en la segunda vuelta electoral del próximo domingo.

Indicó que “durante estos nueves meses hemos escuchado y compartido con miles y miles de familias chilenas y hemos aprendido mucho”, entre ello que “Chile necesita recuperar la unidad, la colaboración y la amistad entre los chilenos”.

Consignó que “hemos aprendido que los chilenos queremos cambios profundos basados en el diálogo y los acuerdos, no en la confrontación ni en la retroexcavadora”, en alusión a eventuales cambios profundos de políticas de gobierno.

“Chile necesita superar este clima de estancamiento y frustración y recuperar la senda del progreso, el desarrollo, el optimismo y alegría de vivir”, señaló el exmandatario.

Piñera se comprometió a ser el presidente “de la unidad, del cambio, del progreso y del futuro”, además de “crear muchos y buenos empleos, con buenos sueldos y buenas pensiones” y combatir la delincuencia y el narcotráfico “con mayor voluntad, fuerza y eficacia”.

Agregó que “vamos a transformar a Chile en un país desarrollado y sin pobreza, en un país que asegure a todos las oportunidades para desarrollar los talentos que Dios nos dio, y garantice a todos una vida con dignidad”.

“Quiero terminar estas palabras pidiendo perdón y agradeciendo a mis compatriotas. Perdón por los errores que, sin duda, hemos cometido. Aunque hoy siento que tenemos un mejor programa, mejores equipos y estamos mejor preparados para gobernar bien para todos los chilenos”, dijo.

En la primera vuelta del 19 de noviembre pasado, Piñera obtuvo un 36.6 por ciento de los votos contra un 22.7 por ciento del candidato izquierdista Alejandro Guillier, por lo que ambos deberán enfrentarse en una segunda ronda electoral el próximo domingo.