Canadá buscará ser una "fuerte voz" ante los retos globales cuando ejerza, en 2018, la presidencia del Grupo de los Siete países más poderosos del mundo (G-7), expresó hoy el primer ministro Justin Trudeau.

Al delinear los ejes que marcarán su gestión al frente del G-7, que también agrupa a Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia, Japón y Reino Unido, Trudeau dio a conocer los cinco temas prioritarios.

Señaló que promoverá acciones que faciliten un crecimiento para todos, que preparen a la sociedad para los empleos del futuro, que ayuden a avanzar en la igualdad de género y a empoderar a las mujeres.

De igual forma, otras líneas de acción que deberán trabajarse de manera conjunta incluyen el cambio climático, los océanos y las energías limpias, así como la construcción de un mundo más pacífico y seguro.

La cumbre de líderes del G-7 se realizará el 8 y 9 de junio en una remota región de la provincia francófona de Quebec, llamada Charlevoix.

Será la primera vez que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asista a Canadá, un país que dejó de lado en su agenda de visitas una vez que fue investido como jefe de la Casa Blanca, lo que fracturó una tradición en la política exterior estadunidense.

Asimismo, Estados Unidos es el único país del G-7 que se opone al Acuerdo de París sobre Cambio Climático.

Previo al encuentro de los siete mandatarios de las naciones más poderosas del orbe, el gobierno canadiense albergará reuniones ministeriales para analizar los temas de su agenda.

“Cada una de estas reuniones también integrará un análisis basado en el género e incluirá un enfoque en la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres”, detalló el primer ministro canadiense en una transmisión realizada con el apoyo de las redes sociales.

En esta sesión digital se dio a conocer el logotipo de la cumbre del G-7, que evoca los paisajes naturales Charlevoix.

Trudeau catalogó su agenda para el G-7 como “progresiva” y confió en que los temas elegidos para el año ayudarán a enfocar las discusiones en encontrar soluciones reales y concretas para promover la igualdad de género, el empoderamiento de las mujeres, la energía limpia y el crecimiento económico.

“Como socios del G-7 compartimos la responsabilidad de garantizar que todos los ciudadanos se beneficien de nuestra economía global y de que dejemos un mundo más saludable, más pacífico y más seguro para nuestros hijos y nietos”, afirmó.

Canadá asumirá la presidencia del G-7 el 1 de enero próximo, luego que Italia le ceda la estafeta.