La guardia costera de Turquía rescató hoy a 68 inmigrantes, incluidos varios niños, que quedaron varados en un pequeño islote rocoso en el Mar Egeo, cuando pretendían alcanzar las costas de Grecia a bordo de un bote inflable.

Las autoridades turcas informaron este jueves que la embarcación se atoró con las rocas frente a la costa del distrito de Dikili, en la ciudad de Esmirna, la tercera más grande de Turquía, la noche del miércoles y los inmigrantes se pusieron a salvo sobre el islote.

Señalaron que recibieron una llamada de auxilio para ayudar a los inmigrantes, pero el mal tiempo obstaculizó los esfuerzos de rescate, por lo que brigadas de socorro arrojaron comida y mantas y esta mañana se llevó a cabo la operación de salvamento.

Equipos de la guardia costera evacuaron por aire a los niños y por mar al resto de los inmigrantes, trasladándolos a una instalación portuaria cerrada, donde se les proporcionaron alimentos, aunque nueve personas fueron llevados al hospital para realizarles exámenes médicos.

Los inmigrantes que protagonizaron este incidente son originarios de Afganistán, Angola, Siria y Somalia, de acuerdo con información de la agencia turca de noticias Anadolu.

El gobierno turco informó además que en otro punto de Dikili, la gendarmería interceptó a 25 inmigrantes de Afganistán, Ghana y Eritrea cuando estaban a punto de abordar un bote desde una bahía apartada, y cerca de este lugar siete sirios fueron detenidos antes de embarcarse hacia Grecia.

Por otra parte, en dos playas del distrito de Ayvacik, al norte de Esmirna, fueron encontrados 101 inmigrantes afganos y sirios, gracias a las operaciones conducidas por la gendarmería del país para detectar y detener la migración ilegal y a los traficantes de personas.

Los inmigrantes, la mayoría procedentes de naciones en África y el Medio Oriente, pretenden llegar a las islas griegas para desde allí avanzar hacia el norte de Europa en busca de una vida mejor, y Turquía es una ruta principal para los refugiados.